El INPE retiró al director del penal de Juliaca tras el asesinato del interno César Velásquez Montoya, alias “Chino Malaco”. El crimen ocurrió en el patio del pabellón 5 y dejó al descubierto graves fallas de seguridad por el ingreso de armas al recinto penitenciario.
La crisis de seguridad en el penal de Juliaca ya tuvo sus primeras consecuencias. El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) dispuso el retiro de Cristian Yovani Almeyda Pachas como director del Establecimiento Penitenciario de Juliaca (Puno), luego del asesinato a disparos del interno César Velásquez Montoya, conocido como “Chino Malaco”, ocurrido al interior del recinto penitenciario.
La decisión fue oficializada mediante la Resolución Presidencial N.° 242-2026-INPE/P, emitida el último 6 de mayo, documento que da por concluida la encargatura que el funcionario ejercía desde febrero de este año. La medida era de esperarse teniendo en cuenta que se cometió un crimen con arma de fuego al interior de la prisión.
Cómo se recuerda, el hecho ocurrió la tarde del 4 de mayo en el patio del pabellón 5 del penal de Juliaca (exCapilla), lo que fue confirmado posteriormente por el propio INPE a través de un comunicado oficial. Según la entidad penitenciaria, el personal de seguridad detectó una “alteración del orden” alrededor de las 2:30 de la tarde y, durante la intervención, encontró al interno César Velásquez Montoya gravemente herido por impactos de bala.
El médico del establecimiento confirmó la muerte del interno pocos minutos después, mientras se iniciaban las diligencias de requisa y control dentro del penal.

Investigaciones iniciales
Durante la revisión de los internos presentes en el pabellón, agentes penitenciarios encontraron un arma de fuego en posesión del interno Luis Oliver Pairazaman Alcántara, alias “Oliver”, quien reconoció haber disparado contra “Chino Malaco”, como era conocido en el mundo del hampa el rankeado criminal César Velásquez, según informó oficialmente el INPE.
El caso encendió las alarmas por el ingreso de un arma de fuego a una zona considerada de alta vigilancia.
Tras el asesinato, el Ministerio Público ejecutó una requisa extraordinaria en el penal de Juliaca con participación de cinco fiscales y cerca de 30 efectivos policiales. Durante el operativo se hallaron objetos punzocortantes, cordones y otros elementos prohibidos que posteriormente fueron incinerados.
Las autoridades iniciaron las investigaciones para determinar cómo ingresó el arma utilizada en el crimen y si existió complicidad de personal penitenciario o fallas en los controles internos del establecimiento.

¿Quiénes son los implicados?
Alias “Chino Malaco” purgaba condena por delitos vinculados a lavado de activos y extorsión, mientras que el interno sindicado como autor del crimen, señalado como presunto cabecilla de la banda ‘Los Dragones Rojos’ de Chepén, cumple sentencias por robo agravado y extorsión agravada.
De otro lado, el INPE informó que actualmente se evalúa el traslado de Luis Oliver Pairazaman Alcántara a un penal de mayor seguridad.
Dato
El ingreso de armas de fuego a establecimientos penitenciarios constituye un delito sancionado en el Perú con penas de entre 8 y 15 años de prisión.









