Aunque la justicia confirmó la vulneración de derechos de una menor la ser violada y desprotegida, el gobernador evita pronunciarse sobre su funcionaria de confianza Cecilia Jarita. La autoridad piensa que con «ignorar» el caso, todo queda zanjado.
Tal parece que la indolencia del gobernador Rohel Sánchez es parte de su forma de gobernar. En una muestra de desatención e indiferencia por el caso de violación a una estudiante dentro del COAR, el mandatario regional optó por el silencio y la evasión frente a la sentencia judicial que halla responsable a su actual funcionaria de extrema confianza, Cecilia Jarita Padilla, quién —según la sentencia— encubrió el caso.
Al ser consultado sobre el fallo que ratifica las contravenciones cometidas contra una menor, la autoridad alegó no tener conocimiento de nada. Esta postura de blindaje resulta insostenible, toda vez que la Sentencia de Vista N.° 165-2023 es de carácter público y confirma que bajo la gestión de Jarita se desprotegió a una adolescente de 15 años.
Es importante recordar que el caso COAR trató de mantenerse oculto bajo siete llaves. En 2023, la justicia determinó que la menor de iniciales K.V.G.L. fue víctima de agresiones y relaciones sexuales no concentidas dentro de las instalaciones del plantel.
Se acreditó que la institución carecía de un control efectivo de sus instalaciones. Además, se denunció que los directivos trataron de minimizar la situación, intentando que la menor firmara actas donde se calificaban los hechos como «relaciones consentidas» para eludir responsabilidades administrativas.
La «ignorancia» alegada por Sánchez no lo exime de su responsabilidad de velar por la idoneidad de quienes dirigen el destino de la región; por el contrario, su postura deja en la orfandad la protección de los menores. Tal parece que el mandatario regional se ha convertido en otro cómplice silencioso de este caso.
DATO
Tras la sentencia, el CRA investiga si la funcionaria debe seguir en el cargo.









