Más allá de las elecciones, el verdadero reto para los emprendedores inicia el lunes. La estabilidad del negocio, el manejo del flujo de caja y la toma de decisiones estratégicas marcarán la diferencia en un contexto de incertidumbre económica.
Diego Jalsovec Rendon, Gerente general Arequipa Distillery Company
Este domingo, millones de peruanos acudiremos a las urnas para tomar una decisión que marcará el rumbo de los próximos cinco años. Sin embargo, para quienes sostenemos la economía real —el dueño del taller, la distribuidora logística o el pequeño restaurante—, la verdadera prueba de fuego no termina cuando se cierra la última mesa de votación. La verdadera gestión comienza el lunes 13, a las seis de la mañana, cuando las persianas se levanten y el país deba seguir produciendo, sin importar quién lidere el conteo de votos.
Es natural sentir incertidumbre. Los mercados suelen reaccionar con volatilidad ante los resultados electorales y el “ruido político” puede nublar el juicio estratégico. Pero el emprendedor arequipeño sabe, por experiencia propia, que la resiliencia es nuestra mejor ventaja competitiva. El voto es un derecho ciudadano fundamental, pero la continuidad del negocio es un deber con nuestras familias, nuestros colaboradores y nuestros clientes.
El lunes 13, nuestra primera tarea es mantener la templanza. Es probable que veamos fluctuaciones en el tipo de cambio o especulación en el costo de algunos insumos importados. En este escenario, la recomendación técnica es clara: proteger el flujo de caja. No es momento de tomar decisiones de inversión apresuradas basadas en el pánico o la euforia del flash electoral. La madurez empresarial consiste en separar la pasión política del análisis financiero. Nuestra hoja de ruta debe basarse en indicadores reales, no en promesas de campaña ni en miedos infundados.
Independientemente de quién resulte ganador, debemos recordar que nuestro voto no es un cheque en blanco; es una orden de trabajo. El próximo gobierno, sea cual sea su tendencia, heredará un sector mype que ha demostrado ser el motor del Perú, pero que sigue asfixiado por la falta de infraestructura integral y una burocracia que castiga el crecimiento. Nuestra responsabilidad ciudadana no termina en el ánfora; evoluciona hacia una vigilancia activa. Como gremio, debemos estar listos para exigir que se cumplan las agendas de simplificación administrativa y seguridad jurídica que tanto necesitamos para competir.
El domingo votamos con la esperanza de un país mejor, pero el lunes trabajamos con la certeza de que el progreso depende de nuestro esfuerzo diario. Arequipa ha sido, históricamente, un termómetro de la dignidad nacional; que esta vez sea también un ejemplo de serenidad empresarial.
Mientras los candidatos celebran o cuestionan resultados, el productor seguirá en su planta, el transportista en la ruta y el comerciante en su puesto. Porque, al final del día, los gobiernos pasan, pero las empresas que construyen país permanecen.
Este domingo, votemos con conciencia; el lunes, sigamos construyendo con la misma fuerza de siempre.
CITA
El domingo votamos con esperanza, pero el lunes trabajamos con la certeza de que el progreso depende del esfuerzo diario.
DATO
Millones de peruanos votan, pero miles de emprendedores reactivan sus negocios al día siguiente sin importar resultados.
DATO
Especialistas recomiendan priorizar el flujo de caja y evitar decisiones impulsivas ante la volatilidad post electoral.









