A una semana de las elecciones generales, el país enfrenta una decisión crucial. Este llamado insta a los ciudadanos a reflexionar, informarse y emitir un voto responsable que contribuya a cambiar el rumbo político del Perú.
Chocolate amargo: ¡Piensa, peruano!: tu voto puede cambiar la historia

Lic. Jonathan A. Bárcena Carpio. Periodista
Estamos a una semana de que millones de peruanos acudan a las urnas. El país se encuentra nuevamente ante una encrucijada decisiva. No se trata solo de elegir un nombre o un símbolo, sino de definir el rumbo de una nación que, en los últimos años, ha estado marcada por la corrupción, la inestabilidad política y económica, la desconfianza y la frustración ciudadana. En este contexto, el voto deja de ser un simple derecho para convertirse en una responsabilidad histórica, como también es histórico que más de 30 candidatos busquen el sillón de Pizarro en estas Elecciones Generales 2026.
La recta final de estas elecciones presidenciales exige del elector algo más que simpatía o costumbre: exige reflexión. Durante demasiado tiempo, el Perú ha sido testigo de cómo los mismos partidos o agrupaciones políticas que tuvieron cuotas de poder —directa o indirectamente— vuelven a presentarse como alternativas de “cambio”. Y la pregunta es: ¿harán algún cambio? La memoria política no puede ser efímera. Si quienes gobernaron o influyeron en la conducción del país en los últimos años no estuvieron a la altura de las expectativas, insistir en ellos no es un acto de esperanza, sino de irresponsabilidad.
El elector no debe equivocarse en las urnas. Y no equivocarse implica informarse, contrastar las propuestas, revisar antecedentes y, sobre todo, evitar caer en discursos vacíos o promesas irrealizables; todo eso ya se evidenció en los debates del Jurado Nacional de Elecciones. La política no puede continuar como un terreno donde la improvisación o el populismo definan el futuro de más de 34 millones de peruanos.
¡Vota bien!
Asimismo, hay un aspecto fundamental que muchas veces se pasa por alto en medio de la intensidad electoral: la correcta emisión del voto. Prestar atención a la cédula de votación no es un detalle menor, y ahora más que nunca, que tenemos 35 candidatos presidenciales, y ni qué decir de los diputados, senadores y parlamentarios andinos. Sin duda, toda una odisea abrir y buscar al candidato de su preferencia en un sinfín de cuadraditos, fotos y símbolos.
Recuerde que un voto mal marcado, confuso o inválido termina anulando su voz. En un escenario tan ajustado como el que se anticipa, cada voto cuenta, y cada error puede inclinar la balanza en una dirección no deseada.
Por ello, es clave que el ciudadano acuda a votar con calma (tómese más de un minuto en la cámara secreta), lea cuidadosamente las opciones, identifique correctamente el símbolo de su preferencia y marque de manera clara. La democracia no solo se ejerce al elegir, sino también al hacerlo correctamente.
Hoy, más que nunca, el Perú necesita ciudadanos conscientes, críticos y responsables. El cambio que tanto se reclama no vendrá de la inercia ni de repetir decisiones del pasado, sino de asumir con seriedad el poder que cada voto representa.
Un voto consciente no es solo una elección individual; es una apuesta colectiva por un país distinto. Porque, al final, un Perú mejor no se construye desde la indiferencia, sino desde la decisión informada de cada uno de sus ciudadanos.
De usted depende.
CITA
“El voto deja de ser un derecho para convertirse en una responsabilidad histórica que definirá el futuro del país.”
CIFRA
35 candidatos presidenciales participan en las elecciones 2026, en un escenario político fragmentado.
DATO
Un voto mal marcado o inválido puede anular la decisión del elector en un proceso donde cada voto resulta clave.





