Tres de ocho candidatos no registran estudios universitarios; mientras que Sergio Dávila, postulante al Senado fue congresista y alcalde de Camaná y es procesado por Enriquecimiento Ilícito, por un desbalance de más de S/ 600 mil.
A poco más de un mes para las Elecciones Generales, Evidencia.pe continúa su sección En Evidencia. Hoy le toca a Perú Primero, partido liderado por Mario Vizcarra, hermano del ex presidente Martín Vizcarra, condenado a 14 años de prisión por cohecho. El partido sustentado en «principios humanistas y democráticos» presenta en Arequipa una lista con vacíos formativos y contrastes que invitan a la reflexión.
Tres de los ocho candidatos no registran estudios universitarios: Rocío Ruiz, Susana Condori y Marina Nora Allasi de Apaza, postulante al Senado. Esta última, de hecho, no consigna ninguna información, ni estudios, ni experiencia, ni carrera política, ni bienes. Declara ingresos de cero soles.
Un contraste con su compañero de plancha senatorial, Sergio Dávila Vizcarra, es abismal, él fue alcalde provincial de Camaná (2007-2010), congresista (2016-2021), declara ingresos por S/ 439,745 y bienes por S/ 1.5 millones, además de registrar una sentencia contractual en ejecución.
Vale destacar que Dávila tiene una sentencia en segunda instancia, que se encuentra en Casación, por el delito de Enriquecimiento Ilícito. La Fiscalía lo acusa de un desbalance patrimonial de 612 mil soles cuando fue alcalde de Camaná entre 2007 y 2010.
El resto de la lista mezcla perfiles, un abogado con maestría en el exterior, una ingeniero comercial con regiduría distrital, un químico farmacéutico con regiduría provincial. Pero también aparecen nombres sin trayectoria política registrada ni experiencia verificable en gestión pública. Como advirtió el sociólogo José Luis Ramos la trayectoria política podría facilitar que la gente sea medianamente conocida.
La pregunta que nos formulamos es si Perú Primero ¿busca representar con técnicos preparados o con nombres que completan planchas? Mientras el partido evoca el legado nefasto de Martín Vizcarra, sus candidatos arequipeños reflejan una realidad heterogénea, listas armadas con urgencia, donde el apellido político no garantiza coherencia en la oferta. El 12 de abril, las urnas dirán sí Arequipa premia la pertenencia familiar o exige trayectorias comprobables. La democracia se nutre de información, no de apellidos.
DATO
Rocío Liliana Ruiz Esquivias, sin estudios universitarios registrados, declara bienes por solo S/ 538.32.









