Cristian Perales, docente invidente, se desplomó tras estar por seis días en huelga de hambre. Exige que se respete la ley que obliga a contratar a personas discapacitadas, las plazas que otros de su condición dejaron vacantes.
Después de seis jornadas sin ingerir alimentos Cristian Perales perdió el conocimiento la mañana de este lunes, en la plaza de armas de la ciudad. El docente invidente, quien además es padre de una niña pequeña, fue atendido de urgencia por paramédicos y trasladado al hospital Carlos Seguín Escobedo de EsSalud. Durante estos días, su salud se había deteriorado progresivamente, presentando síntomas de fiebre, malestar general y fuertes dolores de garganta.
La medida de fuerza inició el 4 de febrero, como respuesta a lo que Perales considera “una discriminación” en el proceso de contratación del CETPRO Nuestra Señora de los Ángeles. El 20 de enero, la Ugel Sur publicó una convocatoria para cubrir dos plazas docentes, pero al conocerse los resultados, el profesor descubrió que los seleccionados contaban con títulos técnicos que, según su denuncia, no son del nivel pedagógico exigido en los requisitos.
Su reclamo se fundamenta en el artículo 49, inciso 4, de la Ley General de la Persona con Discapacidad (N° 29973), refiriendo que cuando un puesto ocupado por una persona con discapacidad queda vacante en una entidad pública, debe ser cubierto por otra persona en igual condición, previo concurso. Perales exigió que se respete este derecho y que se revise el proceso para garantizar la inclusión laboral.
Aunque instituciones como la Defensoría del Pueblo, el CONADIS y la Fiscalía de Derechos Humanos han tomado el caso, los plazos administrativos resultan lentos, y la investigación preliminar podría extenderse hasta dos meses. Hasta el momento no se ha tenido un pronunciamiento de la Ugel Sur.
DATO
La Ley N° 29973 (Ley General de la Persona con Discapacidad), establece una cuota de empleo obligatoria para personas con discapacidad del 5% del total de personal en entidades públicas.









