Mientras la planta de tratamiento del distrito de Yarabamba entra en mantenimiento, los pobladores exigen respuestas al alcalde José Luna Zapana. Las lluvias paralizan trabajos, los cultivos se inundan por obras mal planificadas y el edil brilla por su ausencia.
En Yarabamba, el agua no siempre sale limpia y, cuando falta, los vecinos cargan baldes y esperan cisternas. La planta de tratamiento está en mantenimiento y la molestia crece. A ello se suman obras paralizadas, proyectos inconclusos y un reclamo común: la sensación de vivir rodeados de recursos, pero sin servicios básicos. Más aún cuando la principal autoridad, el alcalde José Luna Zapana, ni siquiera da la cara a su propia población.
La escasez de agua es el problema más visible. “A veces sale sucia”, advirtió Edgard Centeno Turpo, presidente del Frente de Defensa del distrito, durante la reunión de emergencia convocada por la población en el local social del anexo de San Antonio, la mañana de ayer domingo 15 de febrero. Cita a la que fue invitado Luna Zapana, pero no asistió. El reclamo no es solo técnico, sino cotidiano. Vecinos relatan la incomodidad de no poder atender siquiera una visita, mientras dependen de cisternas para cubrir lo básico.
Obras paralizadas y mal hechas

Pero el malestar no se queda en el agua. En el distrito, varias obras arrastran años de abandono. El mercado municipal permanece paralizado desde hace más de cuatro años, convertido en símbolo de promesas incumplidas y de una infraestructura que nunca llegó a servir a la población.
En la ampliación San Antonio, el panorama es más crudo. La obra de agua y desagüe fue suspendida en noviembre, la empresa desapareció sin pagar a sus trabajadores y la municipalidad rescindió el contrato. Hoy, las zanjas abiertas se llenan con agua de lluvia, marcando el deterioro de un proyecto inconcluso.
Otras intervenciones avanzaron a medias. En la carretera Qahuin, ejecutada por la empresa Genus, agricultores denunciaron que la falta de muros de contención permitió que la tierra removida por las lluvias cubra canales y afecte bordes de cultivo, generando pérdidas en plena temporada agrícola.
En Quichinihuaya, el mantenimiento previo al vaso regulador dejó maquinaria abandonada y ninguna protección. El agua acumulada superó los niveles previstos y terminó inundando campos de alfalfa, zapallo y maíz. La escena reforzó la percepción de improvisación en la ejecución de obras.
“El expediente técnico no respetó pases de peatones ni animales”, denunció Richard Bernedo Delgado, presidente de la Comisión de Regantes de Alto y Bajo Sogay-Yarabamba. Añadió que el nivel de la carretera descarga mal en las cunetas, agravando los efectos de las lluvias.

Alcalde no da la cara
Aunque las precipitaciones obligaron a paralizar proyectos, los vecinos cuestionan el silencio oficial. “La autoridad no informa”, reclamó Centeno. El Frente de Defensa convocó a una asamblea, pero la respuesta de la Municipalidad Distrital de Yarabamba fue que el alcalde José Luis Luna tenía la agenda copada y propuso reprogramar.
“La cita era a una hora laboral. Él es un servidor público”, replicó Bernedo. Desde el área de Imagen Institucional, Carlos Velázquez defendió la gestión, atribuyendo suspensiones a normas sindicales, la contaminación a Cerro Verde y asegurando avances en proyectos hídricos. La advertencia de no “politizar” el reclamo fue rechazada de inmediato por los dirigentes.
“No es politización, es exigencia”, respondió Bernedo. Recordó que Yarabamba recibe millonarios recursos y aun así carece de calidad de vida. La próxima asamblea quedó fijada para el domingo por la mañana. Los vecinos esperan, esta vez, que las autoridades den la cara.
CITA TEXTUAL
“Vivimos en un distrito mendigo sentado sobre un banco de oro”, reclamó Richard Bernedo.
CIFRA
S/ 134 millones recibió Yarabamba por canon y regalías mineras.
DESPIECE
Alcalde investigado por no citar vacancia
La Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Arequipa inició una investigación preliminar contra el alcalde de Yarabamba, José Luis Luna Zapana, y su concejo municipal por presunta desobediencia a la autoridad, tras incumplir reiteradamente una orden del Jurado Nacional de Elecciones. El JNE dispuso en marzo de 2025 que el Concejo Distrital de Yarabamba convoque a una sesión extraordinaria para resolver pedidos de vacancia por nepotismo, sustentados en informes de la Contraloría General de la República.
Pese al mandato expreso, las autoridades incurrieron en actos dilatorios que impidieron el debate, lo que motivó un segundo pronunciamiento del JNE en julio de 2025 y la remisión del caso al Ministerio Público. La investigación, abierta mediante la Carpeta Fiscal N.° 501-2025, incluye diligencias por 60 días y la toma de declaraciones a los implicados, así como al presidente del JNE, Roberto Burneo Bermejo.
Uno de los puntos clave es el presunto rol del secretario general municipal, Henry Fredes Jaén, acusado de obstaculizar el cumplimiento de la orden electoral. El caso tiene como antecedente la detección de 11 contrataciones irregulares por más de S/ 168 mil, que involucran a familiares de los regidores Alida Belén Tito Soto y Zenón Antenor Cruz Hidalgo, así como a un familiar directo del alcalde. La Fiscalía evalúa la presunta comisión del delito de desobediencia a la autoridad.









