Una inspección técnica del Colegio de Ingenieros del Perú – Consejo Departamental Arequipa advierte que el desborde en la quebrada Chullo superó la capacidad hidráulica de las obras existentes y que intervenciones dentro del cauce, puentes con secciones reducidas y ocupación de zonas de riesgo incrementaron los daños.
La comisión de Gestión de Riesgos del Colegio de Ingenieros del Perú – Consejo Departamental Arequipa recorrió la quebrada Chullo tras las intensas lluvias en Arequipa y halló un patrón inquietante: infraestructuras subdimensionadas, cauces invadidos y puentes que estrangularon el flujo. El informe concluye que los caudales superaron la capacidad instalada y que la combinación de factores naturales y antrópicos potenció el impacto.
Problemas de principio a fin

La comitiva avanzó desde la parte baja hacia la alta de la quebrada. En el sector Los Arrayanes constató viviendas afectadas, lodo y piedras acumuladas, cultivos impactados y una colmatación parcial del cauce. El sistema de alcantarillado sanitario colapsó y las aguas residuales contaminaron cuerpos de agua.
Más arriba, en la zona de los edificios Flora Tristán y la avenida Metropolitana, el arrastre de material alcanzó áreas residenciales. Allí se repitió la escena: secciones hidráulicas insuficientes, cauce colmatado y desborde de huayco fuera de la quebrada.
El entorno del colegio Lord Byron mostró daños en infraestructura urbana, soterramiento de viviendas, vías y parques. En Los Ángeles de Cayma y Villa Continental, en Alto Cayma, la torrentera volvió a rebasar sus límites y dejó evidencia de encauzamientos que no resistieron.
Obras subdimensionadas

El diagnóstico técnico es directo. Las obras no guardan relación con caudales máximos históricos ni con precipitaciones intensas; están subdimensionadas. La comisión detectó construcciones parciales dentro del cauce natural que reducen la sección hidráulica y elevan la velocidad y energía del flujo.
Señalaron además puentes como Continental, Concordia y Fernandini con secciones reducidas que generaron efecto de estrangulamiento, incrementaron el tirante y empujaron el agua hacia zonas adyacentes. A unos 200 metros aguas arriba del puente Concordia, en la avenida Metropolitana, cambios de dirección de origen antropogénico actuaron como obstáculo dinámico. Sin un diseño suavizado, el flujo rebotó contra los márgenes, aumentó la presión y provocó el colapso de estructuras.
La acumulación de material en los puentes aceleró la sedimentación y elevó la cota del cauce, anulando la altura libre de seguridad y forzando el desborde lateral. El informe también advierte ocupación de fajas marginales con viviendas e infraestructura en zonas de alto riesgo, lo que altera la morfología y expone a la población. La problemática, apunta, no se ha abordado con enfoque integral de cuencas ni con estudios hidrológicos actualizados y modelamiento hidráulico.
Entre las recomendaciones figuran realizar estudios considerando escenarios de cambio climático, evaluar reubicación progresiva en áreas no mitigables, redimensionar encauzamientos, implementar limpieza permanente, reforzar fiscalización y articular acciones bajo la Ley N° 29664 y el SINAGERD, con intervención coordinada de municipalidades y Gobierno Regional.
CIFRA
200 metros aguas arriba del puente Concordia se detectó deflexión de flujo de origen antropogénico.
DATO
Se constató colapso del alcantarillado y vertimiento de aguas residuales a cuerpos de agua.









