En Puno, el SERFOR logró recuperar, en los últimos dos años, 163 especímenes de fauna silvestre. Lamentablemente, no todos los animales fueron rescatados con vida, sino que muchos de estos solo se recuperaron tan solo partes, en distintos puntos del departamento.
El balance presentado por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) en la región de Puno da cuenta de 163 especímenes recuperados en los últimos dos años. No todos fueron rescatados con vida. Muchos aparecieron mutilados o reducidos a partes, hallados en distintos puntos del territorio regional.
Entre los ejemplares identificados figuran cernícalos y culebras andinas, además de pieles de boa y restos de parihuanas. Solo durante el 2025 se registraron al menos 20 aves afectadas, entre ellas plumeros de suri, cernícalos, partes de parihuana y especies como la perdiz andina, lechuza, águila disecada y carpintero andino.
El SERFOR advirtió que las especies más impactadas por estas prácticas son las parihuanas, el suri, los quirquinchos y los zorros andinos. Su captura y uso no solo infringe la ley, sino que compromete el equilibrio de los ecosistemas altoandinos, esenciales para la estabilidad ambiental de la región.
La problemática se acentúa durante festividades y carnavales. En las celebraciones de la Candelaria se ha detectado el uso de plumas, alas, huevos y pieles de animales silvestres en trajes y danzas. También persisten prácticas conocidas como “chaccu de animales silvestres”, que implican la captura y exhibición de animales vivos, sometidos a estrés, maltrato y, en muchos casos, a la muerte.
Ovidio Vega Moncada, técnico del SERFOR en la región, recordó que la fauna silvestre cumple un rol clave en el control natural de poblaciones y la dispersión de semillas. La legislación vigente considera estas acciones infracciones muy graves, sancionadas con fuertes multas y penas de cárcel.
CIFRA
5 mil UITs es la multa máxima que podrían recibir los traficantes.









