Los casos de sarampión en Puno pasaron de 2 a 8 en menos de 72 horas. Autoridades activaron brigadas sanitarias y un barrido de vacunación ante la baja cobertura de inmunización, que se mantiene por debajo del nivel recomendado para evitar brotes.
La región Puno se encuentra en alerta sanitaria tras el incremento acelerado de casos de sarampión, que pasaron de 2 a 8 en menos de 72 horas, encendiendo las alarmas en las autoridades de salud. Ante este escenario, el Ministerio de Salud (Minsa) y la Dirección Regional de Salud (Diresa) desplegaron brigadas de respuesta inmediata en zonas consideradas críticas para contener la propagación del virus.
Los casos confirmados corresponden a seis menores de entre 4 y 10 años y dos mujeres adultas, quienes permanecen bajo vigilancia médica. El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por el aire, a través de gotas expulsadas al toser, estornudar o incluso al hablar, lo que facilita su rápida propagación en espacios cerrados o concurridos.
Especialistas en salud pública advierten que este brote estaría vinculado a la disminución de la cobertura de vacunación en los últimos años. Antes de la pandemia, los niveles de inmunización superaban el 90%; sin embargo, actualmente apenas alcanzan el 76%, una cifra insuficiente frente al 95% recomendado para garantizar la inmunidad colectiva y evitar brotes.
Otro factor que agrava la situación es la ubicación fronteriza de Puno, que incrementa el riesgo de ingreso de casos importados y su posterior expansión hacia otras regiones del país. En ese contexto, las autoridades han iniciado un “barrido” de vacunación intensivo, priorizando mercados, instituciones educativas y zonas de actividad minera.
Como parte de las medidas de contención, se viene aplicando la vacunación de bloqueo a los contactos cercanos de los casos confirmados, dirigida a personas entre 1 y 59 años. Asimismo, se ha garantizado el abastecimiento de la vacuna triple viral (sarampión, rubéola y paperas) en los establecimientos de salud de la región.
En el ámbito educativo, las autoridades informaron que las clases no serán suspendidas; sin embargo, se mantendrán bajo vigilancia epidemiológica durante un periodo de 21 días. Se recomendó a los padres de familia no enviar a sus hijos a los colegios si presentan síntomas como fiebre alta, tos seca, conjuntivitis o lesiones en la cavidad bucal.
El director regional de Salud, Emerson Aquino, advirtió que, de no contenerse el brote a tiempo, los casos podrían incrementarse significativamente en un segundo ciclo de contagio, superando incluso los 250 afectados en la región.
Las autoridades reiteraron que la vacunación es la principal herramienta para prevenir el sarampión y evitar complicaciones graves, por lo que exhortaron a la población a acudir a los puntos de inmunización habilitados y completar sus esquemas de vacunación.
Dato
El sarampión puede contagiar a 9 de cada 10 personas no vacunadas, lo que lo convierte en una de las enfermedades más transmisibles y de mayor riesgo.









