53 colegios de la provincia presentan daños estructurales graves y muy graves. Esto evidencia años de abandono estatal. En Imata, las malas condiciones impidieron el inicio del año escolar 2026.
Los colegios en la provincia de Caylloma prácticamente se caen a pedazos. Según el director de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) Caylloma, Miguel Cari Gonza, más del 50% de instituciones presentan daños estructurales de consideración. 40 colegios se encuentran en estado grave y 13 en condición muy grave.
El funcionario advirtió que estas deficiencias no son recientes, sino el resultado de un abandono sostenido en el tiempo. Explicó que muchos de estos colegios no recibieron mantenimiento adecuado, pese a las condiciones climáticas extremas en zonas como Imata, ubicada a más de 4,500 metros sobre el nivel del mar.
En dicha localidad, las intensas nevadas, lluvias constantes y bajas temperaturas han deteriorado rápidamente los planes de contingencia. Incluso, las estructuras temporales instaladas en 2023 ya se encuentran prácticamente destruidas, impidiendo el inicio normal de las labores escolares.
Como consecuencia directa de estas fallas estructurales, el colegio José Encinas de Imata no pudo iniciar el año escolar en la fecha prevista. Su director Gregorio Ruelas Paredes informó que las labores recién comenzarán el lunes 23 de marzo, debido a la falta de aulas adecuadas para recibir a los estudiantes.
Actualmente, la institución cuenta con 132 alumnos matriculados, de los cuales el 90% asistió en los primeros días. Sin embargo, las malas condiciones obligaron a suspender. Solo disponen de cinco aulas de drywall y ambientes provisionales que no garantizan condiciones seguras.
El colegio requiere al menos 11 aulas para atender a los niveles inicial, primaria y secundaria, además de espacios complementarios como comedor, sala de innovación pedagógica y almacenes para el programa de alimentación escolar.
DATO
Los colegios necesitan aulas prefabricadas para las labores de estudiantes.









