Trabajadores de su despacho, exasesores y socias cercanas integran la plancha congresal ligada a Esdras Medina. Un entramado de contrataciones, campañas políticas y asociaciones inmobiliarias vuelve a poner bajo la lupa el uso del poder parlamentario con fines electorales.
El congresista Esdras Ricardo Medina Minaya enfrenta nuevos cuestionamientos por el uso de personal de su despacho en actividades políticas. Asistentes, exasesores y socias cercanas aparecen hoy como candidatos al Congreso, mientras se acumulan antecedentes de campañas impulsadas con recursos y vínculos del Estado.
Trabajador en campaña
El 17 de enero, una conferencia para anunciar la visita del candidato presidencial Rafael López Aliaga a Arequipa expuso la participación de personal del despacho de Medina. Roy Kenyo Cobarrubia, asistente congresal, colaboró en la actividad, lo que volvió a encender cuestionamientos sobre el límite entre función pública y proselitismo.
Medina negó irregularidades y aseguró que el apoyo fue voluntario. Sostuvo que Cobarrubia solicitó licencia ante Recursos Humanos para participar en la actividad, insistiendo en que no obliga a nadie y que el respaldo político proviene de relaciones personales y de amistad.
Sin embargo, no se trata de un hecho aislado. En septiembre de 2025, durante una semana de representación financiada con viáticos públicos, el mismo asistente participó en la organización de la entrega de diez mil panes con chicharrón, actividad utilizada para reforzar la imagen del legislador en su intento de reelección.
De asesores a candidatos

La plancha electoral también incluye a exasesores del despacho. Uno de ellos es Luis Carlos Candia Contreras, hoy candidato al Congreso por Arequipa. Candia trabajó bajo las órdenes de Medina y fue ascendiendo en cargos y salarios hasta superar los diez mil soles mensuales.
Su perfil arrastra un antecedente judicial relevante. El abogado cuenta con una sentencia firme por el delito de contaminación ambiental, por la que recibió una pena suspendida de tres años, hecho que no impidió su incorporación como asesor en la comisión de Educación presidida por Medina.
Otro caso es el de Olga Zonia Condori Quispe, maestra y exdirectora del colegio El Pionero G-2 de Cayma. Desde que Medina obtuvo una curul, fue contratada como asesora principal, con una remuneración que se elevó progresivamente hasta superar los doce mil soles a fines de 2025.
Durante su labor congresal, Condori registró gastos de viáticos que alcanzaron los 1,500 soles en solo cinco días de una semana de representación, monto superior a la remuneración mínima vital, lo que volvió a generar críticas sobre el uso de recursos públicos.
Socios inmobiliarios

La relación se amplía con la contratación de su hermana, Deysi Karina Condori Quispe, quien también trabaja como asesora en el despacho y participó en actividades proselitistas, incluida la campaña de entrega de panes con chicharrón en apoyo a la reelección del parlamentario.
Más allá del ámbito laboral, Medina y las hermanas Condori comparten vínculos en asociaciones inmobiliarias como la Asociación de Vivienda Peniel y la Asociación Quinta Jardín del Amanecer, creadas para la compra y venta de terrenos y dirigidas por el propio congresista y su entorno familiar.
En su hoja de vida presentada ante el Jurado Nacional de Elecciones, Medina reportó la donación de uno de sus predios más valiosos a una de estas asociaciones. Hoy, mientras los terrenos son vendidos por partes, el congresista y sus allegados buscan mantenerse en el Parlamento bajo el paraguas de Renovación Popular, para seguir lucrando con el ejercicio público.
Con información de ElBuho.pe
CITA
“Yo nunca obligo a nadie. Es voluntario el apoyo, aparte somos amigos”, afirmó el congresista.
CIFRA
S/ 710 mil cuesta uno de los predios donados por Medina a una de sus asociaciones.
DATO
Varias de las propiedades de Medina y sus socias coinciden en las mismas zonas de Camaná.









