No pierdas los papeles con los vecinos o con los periodistas. Ellos no tienen la culpa de tu improvisación. Recuerda, nadie te obligó a postular, lo hiciste voluntariamente.
1) Empieza cumpliendo la ley. Convoca al Comité de Defensa Civil para evaluar daños. Gobernar no es improvisar.
2) No corras al primer lugar de la emergencia para hacer un Tik Tok. La emergencia no es contenido.
3) Guarda el terno para los desfiles. Debes tener ropa de emergencia en tu oficina. El lodo no combina con la pose.
4) Ordena a tu equipo de comunicación que enfoquen a los damnificados, no a tu cara. No eres influencer, eres autoridad.
5) No imites al Chino Fujimori metiéndote al lodo para la foto. Hoy esa escena no inspira, provoca risa.
6) Deja de rodearte de tantos ayayeros o gerentes inútiles mientras recorres la zona de emergencia. Ponlos a trabajar, no necesitas tantos mirones.
7) Si declaran en emergencia tu distrito y te liberan las compras por licitación, no contrates sólo a tus proveedores de campaña.
8) Deja de tomarte la foto señalando el horizonte con el dedo. Es una pose ridícula que no dice nada. Señalar al vacío no construye obras, no resuelve problemas ni detiene desastres, solo revela la desesperación por aparentar liderazgo cuando, en realidad, falta gestión.
9) No pierdas los papeles con los vecinos o con los periodistas. Ellos no tienen la culpa de tu improvisación. Recuerda, nadie te obligó a postular, lo hiciste voluntariamente.
10) Si en tu cuarto año de gestión vas a la zona de emergencia y los vecinos no te conocen o ven tu cara por primera vez, eres un fracaso rotundo como político y alcalde. Dedícate a otra cosa.
(Puedes agregar y enriquecer el manual con más consejos)









