Lo que me hace reflexionar si siempre fuimos odiadores, pero no existían medios para hacerlo notar o hemos llegado a un nivel de intolerancia supremo que odiar es lo normal.

Por: Yenny Quispe Jiménez
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Revisando algunos archivos de Diario Correo, encontré una nota que elaboré en setiembre de 2009 donde informaba sobre la existencia de una web que daba carta abierta para publicar mensajes y fotos que denigraban a alumnos y profesores de diferentes colegios.
Esta nota salió en la portada de un diario. Hoy, después de 17 años escribir un comentario hiriente, insultar y difamar es algo común a través de las redes sociales. El “hate” que significa odio en español se ha vuelto el pan de cada día. Lo que me hace reflexionar si siempre fuimos odiadores, pero no existían medios para hacerlo notar o hemos llegado a un nivel de intolerancia supremo que odiar es lo normal.
Según un artículo de Radiotelevisión Española (RTVE), tanto víctimas como expertos denuncian que las plataformas no están haciendo lo suficiente para frenar el odio de muchos mensajes y vídeos. Facebook, Youtube y Twitter se han comprometido a aumentar los controles, pero hoy por hoy es un fenómeno sin freno. Más aún cuando en Tiktok los comentarios ocupan un interés mayor en los usuarios.
La Universidad en Internet UNIR, indica en un estudio realizado entre 2024-2025 que del total de comentarios analizados de medios en la red social X, 17.777 (el 39,3% del total) contienen algún tipo de expresión de odio. Al desglosar los datos por años, se observa una tendencia al alza: mientras que en 2024 el 38,5% de los mensajes incorporaba odio, en 2025 esta cifra ascendió al 40,4%.
Algunos informes destacan que el 34% de peruanos ha sido testigo de discursos de odio, dentro de los que se incluyen comentarios ofensivos de corte racial, étnico, religioso, de género, de orientación sexual y de discapacidad. El body shaming (crítica al aspecto físico) es un problema recurrente. El 35% asegura haber visto este tipo de comentarios.
“Necesitamos un cambio en la forma en que diseñamos estas plataformas. En lugar de amplificar la indignación para generar interacción, las empresas deberían priorizar las interacciones significativas que fomenten el diálogo”, explica Cindy Shen, especializada en comunicación computacional de Universidad de California.
Uno de los principales retos de esta era digital es la regulación de las redes sociales que debe implicar la creación de entornos donde las conversaciones productivas prevalezcan sobre la hostilidad. No creo que estemos odiando más, solo se nos otorgó una forma de expresar con mayor “libertad” lo que pensamos y sentimos. ¿Qué estamos haciendo con esa libertad?. Me quedo con esta cita de Proverbios, “el odio provoca peleas, el amor disimula las ofensas”.
Dato
La Universidad en Internet UNIR, indica en un estudio realizado entre 2024-2025 que del total de comentarios de medios en la red social X, el 39,3% contienen algún tipo de expresión de odio.









