Una fuga de gas en Cusco activó una cadena de decisiones que golpea directamente a Lima. El Minem ordenó suspender la venta de GNV para taxis y autos particulares, priorizando solo el transporte público masivo mientras dure la emergencia en Camisea.
La fuga y posterior llamarada de gas registrada en Megantoni (Cusco) activó una respuesta inmediata del Estado. El Ministerio de Energía y Minas ordenó suspender la venta de GNV a taxis y vehículos particulares en grifos de Lima Metropolitana y del país. La decisión, tomada el mismo día del incidente, busca priorizar el suministro para hogares, comercios y transporte público masivo mientras dure la emergencia.
Desde el 2 de marzo, los grifos dejaron de despachar gas natural a cualquier vehículo que no sea parte del transporte público masivo. Así lo confirmó Cálidda, la empresa que explota el gas, que acató la Resolución Directoral N.° 020-2026-MINEM/DGH sin margen de interpretación. La norma fija prioridades claras y deja fuera a taxis, autos particulares y unidades livianas.
“No te deberían vender”, advirtió el director general de la empresa, Martín Mejía Del Carpio, en diálogo con Infobae Perú. Hacerlo, dijo, sería violar la norma vigente. El poco gas disponible alcanza solo para sistemas de transporte masivo como el Metropolitano, no para flotas menores ni uso privado.
El impacto se sentirá en las calles. Aunque los vehículos ligeros cuentan con sistema dual, deberán recurrir a gasolina durante la emergencia. En Lima y Callao, más de 300 mil unidades están en esa situación. El escenario abre la puerta a ajustes en las tarifas de taxi, una decisión que quedará en manos de cada conductor mientras el ducto de Camisea entra en proceso de reparación.
CITA
“Los grifos no podrían abastecer a ningún vehículo liviano mientras dure la emergencia”, señaló Cálidda.
CIFRA
300 mil vehículos duales en Lima y Callao dejarán de usar GNV durante la emergencia.
DATO
La restricción de GNV fue establecida por 14 días mientras se repara el ducto afectado en Camisea.









