Salazar Construye acumuló S/ 488 mil 112 en contrataciones con municipalidades, según los registros del OSCE.
Fotos: Yvan Salcedo
En Octubre de 2020, Deyanira Salazar Rivera, candidata a la municipalidad de Arequipa por el Buen Gobierno, constituyó la empresa multiservicios Salazar Construye EIRL, que le funcionó bastante bien. Tanto es así que, solo meses después comenzó a brindar servicios a varias municipalidades de Moquegua y luego se expandió a Arequipa facturando casi medio millón de soles; en rubros como consultorías en estructuras, carpintería y albañilería, muy lejos de su profesión de abogada.
Sin embargo, la mencionada no consignó esa actividad empresarial como parte de su experiencia laboral ni como parte de su patrimonio. En su hoja de vida presentada ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), su perfil recoge únicamente referencias de sus trabajos en la municipalidad de Ilo, la Universidad Católica San Pablo y la Sunarp. Ni una palabra de su próspero negocio. Como si hubiera querido ocultarlo.
La firma, creada con un capital social de S/ 11 mil 340, comprende como rubros la elaboración de proyectos para entidades públicas y privadas, estudios de preinversión, consultoría, estudios y ejecución de proyectos de ingeniería y arquitectura, obras civiles, mineras, agrícolas, sanitarias y eléctricas, además de construcción y mantenimiento de edificaciones, colegios, fábricas, almacenes, habilitaciones urbanas, obras viales de todos tipo y una amplia gama de servicios y bienes relacionados con obras públicas.
Y esa actividad no quedó solo en el papel. Los registros del Sistema Electrónico de Contrataciones con el Estado (Seace) y el portal de proveedores que revisó Evidencia.pe muestran que Salazar Construye EIRL acumuló en total S/ 488 mil 112 en contrataciones. Los servicios y adquisiciones se distribuyen entre diferentes municipalidades y abarcan desde consultorías en estructuras e instalaciones eléctricas y sanitarias hasta elaboración de expedientes técnicos y otros servicios.
La facturación empezó en 2021, con una contratación de S/ 35 mil de la Municipalidad Provincial de Ilo para la instalación del servicio de medicina hiperbárica y subacuática. En 2022 aparecen operaciones con las municipalidades de Cayma, Paucarpata y Tiabaya, por varios miles de soles por diferentes servidos, entre adquisiciones, ejecución de obras y consultorías.
El año 2023 concentra otra parte importante de los contratos. En Alto Selva Alegre aparecen servicios de mantenimiento, carpintería metálica, instalación de carteles, alquiler de maquinaria, elaboración de estudios y otros trabajos. En José Luis Bustamante y Rivero también aparecen servicios afines.
Durante 2024 y 2025, el movimiento empresarial se concentró especialmente en la Municipalidad Provincial de Mariscal Nieto, en Moquegua. Allí aparecen, entre noviembre de 2024 y marzo de 2025, servicios de consultoría en estructuras, instalaciones eléctricas y sanitarias, además de coordinación de soporte informático. Sin duda, un negocio redondo.
Deyanira Salazar no fue la única que hizo fortuna. Su padre, Godo Filiberto Salazar Arias, también se embolsilló cientos de miles de soles con su empresa Gofisar Contratista EIRL, inscrita en diciembre de 2020 y con inicios de actividades en abril de 2021. Esta firma fue constituida casi en simultáneo con la de Deyanira Salazar y acumuló S/ 394 mil 743 en contrataciones.
Las coincidencias no terminan ahí. Hay cinco municipalidades en las ambas empresas brindaron servicios en paralelo: Mariscal Nieto, José Luis Bustamante y Rivero, Alto Selva Alegre, Tiabaya y Paucarpata. Por si fuera poco, las contrataciones aparecen registradas en las mismas fechas. Es decir, padre e hija caminaron juntos para amasar fortuna.
El primer cruce aparece en Mariscal Nieto, Moquegua, el 21 de noviembre de 2024. Salazar Construye EIRL registra un servicio de consultoría en estructuras por S/ 16 mil, mientras que Gofisar registra ese mismo día dos servicios: una consultoría en instalaciones sanitarias por S/ 17 mil 500 y una consultoría en diseño estructural por S/ 37 mil. Es más, entre noviembre y diciembre del 2024 los dos facturaron en conjunto S/ 141 mil con el municipio de Mariscal Nieto.
La segunda coincidencia ocurrió en José Luis Bustamante y Rivero, donde ambas empresas registraron operaciones el 30 de noviembre de 2023. Salazar Construye figura con S/ 24 mil 500 por la instalación de juegos infantiles, mientras Gofisar registra S/ 6 mil 939 por insumos para el mejoramiento de los servicios recreativos del parque Manuel Polo Jiménez.
En Alto Selva Alegre, ambos contrataron el 7 de julio de 2023. Salazar Construye registra tres servicios por S/ 15 mil 500, S/ 4 mil 700 y S/ 17 mil, relacionados con carpintería metálica, un plan de seguridad y salud ocupacional y mantenimiento de juntas, muros, losas, veredas y graderías. Gofisar, por su parte, registra ese mismo día S/ 28 mil 500 por luminarias con panel solar, mobiliario urbano y juegos de gimnasio, además de S/ 15 mil 200 por eliminación e instalación de grass y colocación de plantas.
El 17 de noviembre de 2022 también brindaron servicios en Tiabaya. Salazar Construye registra un servicio de nivelación de vía por S/ 38 mil, mientras Gofisar registra un servicio de compactación de vía por S/ 18 mil. Y en Paucarpata, el 7 de noviembre de 2022, Salazar Construye registra tres contrataciones; y Gofisar, ese mismo día, registra una (1) contratación.
Aunque el negocio iba viento en popa, Deyanira Salazar transfirió la titularidad de su empresa cuando tentaba su candidatura. El 31 de agosto de 2025, los derechos empresariales pasaron a manos de su madre, Amalia Noelia Rivera Rojas. La transferencia se realizó vía donación, valorizada en S/ 11 mil 340, exactamente el valor del capital de la empresa.
La candidata sostuvo que no tuvo intención de ocultar información y explicó que se trató de un emprendimiento que no resultó rentable. “Así como muchos peruanos y jóvenes, intenté emprender, pero no me fue bien lamentablemente. De hecho, me endeudé. Por eso, la transferí”, declaró. Estas explicaciones, sin embargo, contrastan con los registros de sus contrataciones por cientos de miles de soles.
Además, Salazar Rivera añadió que el patrimonio que correspondía declarar ante el JNE tras su inscripción correspondía al año 2026 y que durante ese periodo ya no era titular. “No hay ningún intento de ocultar información. Todo lo tengo documentado. Simplemente no me fue bien”, afirmó.
El abogado Jorge Luis Mamani Huarca, especialista en Derecho Electoral, Constitucional y Parlamentario, explicó a Evidencia.pe que la actividad empresarial debía aparecer como parte de la experiencia laboral de la candidata, aun cuando la transferencia de la empresa hubiera ocurrido en 2025.
Y es que la hoja de vida electoral no solo recoge la situación patrimonial vigente, sino también la experiencia de trabajo en oficios, ocupaciones o profesiones. Ahora, la candidata del Buen Gobierno podría tener sanciones pecuniarias. Con este patrimonio oculto, busca ser alcaldesa de Arequipa.
DATO
Deyanira Salazar tampoco declaró cargo como presidente de la ONG Asociación Pacha Aprende y Promueve.
DATO
Aunque es abogada, constituyó una empresa que difiere de su profesión.
CIFRA
+ S/ 800 mil facturaron Deyanira Salazar y su padre en varios municipios.
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