Las mypes arequipeñas afrontan la Semana Santa como una oportunidad y desafío. Entre logística, alza de insumos y alta demanda turística, su preparación es clave para sostener la economía local y preservar la identidad cultural.
Diego Jalsovec Rendon, Gerente general Arequipa Distillery Company
Mientras la ciudad se recoge en procesiones y ritos ancestrales, miles de pequeños empresarios y trabajadores se preparan para que a nadie le falte el pan de la mesa, el anís de la sobremesa o el servicio que el visitante espera. La Semana Santa en Arequipa es, desde un punto de vista empresarial, una muestra de nuestra capacidad de acogida, y esa hospitalidad descansa sobre los hombros de la micro y pequeña empresa (mype).
Para una mype, los feriados largos no son días de descanso absoluto, sino de una exigencia logística máxima. Tras las crisis de transporte y combustibles que hemos vivido este marzo, llegar a los días santos con stock suficiente es un ejercicio de previsión estratégica:
- El factor insumos: el alza estacional de productos hidrobiológicos o insumos para la repostería tradicional obliga al emprendedor a una planificación financiera rigurosa para no trasladar todo el costo al consumidor.
- La distribución: con el centro histórico cerrado por las procesiones y el flujo turístico al máximo, la logística de “última milla” se vuelve un rompecabezas que solo se resuelve con orden y anticipación.
Este 2026, el turista no solo busca una foto; busca una historia. Aquí es donde las mypes de bebidas y alimentos tienen una oportunidad de oro. Maridar un plato tradicional con una bebida artesanal local (un pisco de la zona o una soda de frutas regionales) es una forma de mantener viva la identidad arequipeña mientras se innova. No es solo vender un producto; es ser custodios de nuestra cultura frente a quienes nos visitan.
La Semana Santa nos invita a la reflexión, y desde el sector empresarial la reflexión debe ser sobre nuestra responsabilidad con la comunidad. Estar preparados, ofrecer precios justos pese a la coyuntura y garantizar la calidad es nuestra forma de honrar la tradición. El “milagro” no es la logística en sí, sino el compromiso inquebrantable de miles de arequipeños que, con su trabajo silencioso, permiten que nuestras costumbres sigan brillando con el mismo esplendor de siempre.
CITA
“El ‘milagro’ es el compromiso de miles de arequipeños que sostienen nuestras tradiciones”.
CIFRA
Miles de mypes activan su operación en Semana Santa para atender la alta demanda turística.
DATO
Las mypes deben anticipar compras y logística ante alza de insumos y restricciones en el centro histórico.









