Residentes de Mariano Melgar y Miraflores recorrieron diversos puntos de la torrentera que divide ambos distritos y detectaron muros fracturados y desagües dañados, poniendo en peligro inminente a más de 400 familias.
Vecinos de los distritos de Mariano Melgar y Miraflores realizaron un recorrido de urgencia por la torrentera Santa Rita de Casia. El objetivo fue verificar el estado de la infraestructura tras las últimas lluvias. Los resultados fueron alarmantes. Se encontraron buzones de desagüe completamente socavados, lo que pone en peligro la salud y la integridad de quienes viven cerca. Además, un muro de contención muestra signos evidentes de debilidad.
María Moroco, presidenta de la tercera etapa de la urbanización Santa Rita de Casia, contó que el recorrido inició en el puente de Sepúlveda. Allí se observó que varias viviendas carecen de muro de protección. El agua llegó recientemente hasta los cimientos de ladrillo, dejando las casas totalmente expuestas. En el límite con Miraflores, falta incluso la malla de seguridad en un tramo de una cuadra.
La situación se agrava cerca del puente Santa Rita. Los muros del lado de Mariano Melgar están fracturados. Moroco explicó que cuando llueve fuerte, el agua de la Alameda de Miraflores se une con la de Mariano Melgar. La fuerza del caudal podría rebalsar la torrentera, dañando las propiedades y generando riesgo para la vida humana.
El puente mismo es un punto crítico, pues está colapsado por tierra y piedras. Un técnico del área de riesgos de Mariano Melgar indicó que, bajo la declaración de emergencia, solo se puede realizar una limpieza inmediata.
En la urbanización Santa Rita habitan aproximadamente 400 familias. Si los muros ceden las manzanas A y B de las etapas tres y cuatro corren peligro. Además, el puente conecta ambos distritos y soporta el paso de vehículos pesados, pues no se cumple la restricción para unidades de alto tonelaje.
Los vecinos temen que, si se juntan los caudales de ambas zonas altas, la urbanización podría sufrir daños irreparables. Los vecinos expresaron su inconformidad porque los alcaldes no participaron en la inspección. Exigen una coordinación real para evitar una tragedia.
CITA
“El agua llegó hasta los cimientos de las casas, dejándolas completamente expuestas”, María Moroco.
CIFRA
400 familias viven en la zona afectada y podrían sufrir daños si colapsa la torrentera.









