El abrupto incremento de pensiones en la Universidad Católica de Santa María desató protestas estudiantiles y abrió un debate mayor: mientras la universidad justifica el alza por inversiones en infraestructura, sus estados financieros revelan ingresos crecientes pero utilidades en caída, marcadas por altos gastos administrativos
Mientras la Universidad Católica de Santa María incrementó hasta en 15 % las pensiones para 2026, sus propios estados financieros revelan una historia distinta: los ingresos crecen cada año, pero el superávit, o sea las ganancias se reducen de forma constante por el alza de gastos administrativos y bonificaciones. Cayeron de 69 millones en 2021 a apenas 12 millones en 2024, el ajuste económico parece trasladarse hoy al bolsillo de estudiantes y padres, en medio de cuestionamientos por falta de transparencia.
La reciente decisión de la Universidad Católica de Santa María (UCSM) de incrementar las pensiones para el periodo académico 2026 generó una fuerte reacción en la comunidad estudiantil, que salió a protestar calificando la medida de abrupta y poco transparente. El alza no solo impacta a los nuevos ingresantes, sino también —y de manera más severa— a estudiantes de ciclos superiores.
De acuerdo con información publicada en el propio portal institucional, el incremento para los ingresantes 2026 alcanza hasta el 15 % en carreras como Odontología, 12 % en Derecho y Medicina, 11 % en Ingeniería de Sistemas y 10 % en Ingeniería Industrial, Comunicación Social, Publicidad y Multimedia, Psicología, entre otras de alta demanda.
La universidad aplica seis escalas (A-F) de pago basadas en evaluaciones socioeconómicas relacionadas con la institución educativa de procedencia del alumno. En Medicina, por ejemplo, un ingresante en Escala A pasará de pagar 3 mil 100 soles en 2025 a 3 mil 470 soles en 2026, es decir, 370 soles adicionales por mes. En la Escala F de la misma carrera, el aumento es de 280 soles, pasando de 2 mil 325 a 2 mil 605 soles.
Incrementan las salidas

El déficit financiero que hoy exhibe la UCSM no puede entenderse sin revisar una política de gasto marcada por adquisiciones costosas y decisiones administrativas que terminaron erosionando seriamente sus finanzas. En diciembre pasado, la universidad fue reportada ante Equifax–Infocorp por una presunta deuda superior a los S/ 4.2 millones y US$ 8,450 con la empresa Go Media Films EIRL, vinculada a servicios de acompañamiento para la importación de mobiliario desde China destinado a la Torre Santa María.
En su momento la casa santamariana indicó que judicializaron la deuda debido a presuntas deficiencias e incumplimientos por parte de Go Media Films EIRL. La contratación, valorizada en más de US$ 24 mil solo por el servicio logístico —sin contar muebles que superaron los US$ 700 mil— derivó en serios cuestionamientos internos. Informes técnicos de la propia UCSM revelan que, en menos de un año, al menos 90 sillas y 18 carpetas quedaron inutilizables y más de 260 muebles tuvieron que ser reparados de forma provisional. De mantenerse el deterioro, más del 50 % del mobiliario importado quedaría inservible, generando un perjuicio económico significativo.
A estas observaciones se suman cuestionamientos por la venta e instalación de equipos audiovisuales y de sonido. Reportes de la Dirección de Informática señalan incumplimientos en las fases de instalación, pruebas y entrega de documentación técnica, lo que obligó a la universidad a asumir trabajos adicionales. Parte de las facturas reclamadas, sostiene la UCSM, ya habrían sido canceladas y otras se encuentran judicializadas por presuntas irregularidades, sobrevaloración y falta de certificados de garantía, lo que pone en duda el registro de dichas obligaciones como deudas impagas.
En paralelo, la universidad impulsó una agresiva política de expansión inmobiliaria: una nueva sede en Umacollo que demandó cerca de S/ 40 millones entre compra y equipamiento, una sede cultural en Mollendo con una inversión superior a S/ 10.8 millones y la reciente apertura de su primera sede en Lima. Aunque estas adquisiciones fortalecen el patrimonio institucional, también explican buena parte del deterioro financiero. Y a esto hay que añadirle que los bonos al rector, vicerrectores y otros directivos significan una salida de S/ 10.8 millones al año. En ese contexto, resulta legítimo cuestionar que las menores ganancias de la UCSM —hoy usadas para justificar el alza de pensiones— estén directamente vinculadas a decisiones de gasto asumidas por su propia gestión y no a una falta real de ingresos.
Aumento sin transparencia

El procedimiento para aprobar un incremento de pensiones no es discrecional. Debe iniciarse con una propuesta de la Dirección de Presupuesto, ser debatido y aprobado en sesión del Consejo Universitario y, finalmente, publicarse el acta del acuerdo en el portal de transparencia antes del inicio del proceso de matrícula.
Este último paso es clave para garantizar que los estudiantes y sus familias puedan tomar decisiones informadas. Sin embargo, la resolución o acta que aprueba el incremento no aparece publicada conforme a lo exigido por el estatuto universitario y la Ley Universitaria supervisada por la Sunedu.
Se esperaba que el acta de la sesión del Consejo Universitario del 16 de diciembre de 2025 estuviera disponible en el portal de transparencia. No obstante, al revisar el enlace correspondiente, el documento publicado pertenece a una reunión del 16 de junio de 2025, lo que levanta serias dudas sobre el cumplimiento del procedimiento.
Justifican incremento
En algunos casos los estudiantes deberán pagar hasta S/ 370 más
Ante la polémica, la universidad emitió un pronunciamiento en el que señala que el Consejo Universitario aprobó una actualización de pensiones en octubre de 2025, orientada a asegurar la sostenibilidad de los servicios académicos, administrativos y de infraestructura. La UCSM también indicó que, tras la solicitud de los representantes estudiantiles ante el Consejo Universitario, las tasas fueron revisadas y determinadas para el presente periodo, garantizando una formación integral y sostenible en sus distintas escuelas.
En su comunicado, la institución reconoció que existen diferencias de inversión entre áreas como Ciencias de la Salud y Ciencias Sociales, debido a las exigencias propias de cada formación, y anunció medidas como la atención excepcional a estudiantes en condición académica irregular.
Asimismo, informó sobre la ampliación de becas hasta alcanzar las 1,500 disponibles, la implementación de rutas de movilidad gratuita desde marzo y la mejora de la infraestructura académica, incluyendo la adquisición de la sede de Vallecito en noviembre de 2025. Sin embargo, el pronunciamiento omite un elemento clave: la situación financiera real de la universidad. Para esto, Evidencia.pe realizó un análisis de los estados financieros publicados en el portal de transparencia, que muestra una tendencia clara y sostenida.
Déficit de ganancias



De acuerdo a los balances financieros de la casa de estudios, se puede notar una reducción considerable del Superavit.
En 2021, la UCSM registró ingresos netos por 209 millones 433 mil 366 soles, con un Superavit (o ganancia real) de 69 millones 099 mil 977 soles. En 2022, los ingresos netos aumentaron a 224 millones 243 mil 204 soles, pero la ganancia se redujo a 57 millones 196 mil 287 soles. La explicación es simple: aunque se recaudó más, los gastos crecieron de manera significativa, especialmente en el rubro administrativo. Esta tendencia se acentuó en los años siguientes.
En 2023, los ingresos netos ascendieron a 240 millones 856 mil 445 soles, pero la utilidad final cayó a 36 millones 969 mil 543 soles, marcando un nuevo retroceso financiero pese al aumento de la recaudación, nuevamente generado por mayores gastos administrativos. Es decir, pago de planillas, beneficios, bonos y demás. Precisamente, ya se había advertido que los directivos en conjunto de la casa superior de estudios, en 2025, recibieron alrededor de 10.8 millones de soles en bonos.
Ahora bien, para 2024, último año con información de los estados financieros publicado en el portal de transparencia, la universidad alcanzó ingresos netos por 252 millones 582 mil 569 soles. Sin embargo, el superavit (ganancia) final fue de apenas 12 millones 329 mil 857 soles, una caída drástica frente a años anteriores.
El análisis de los estados financieros revela que los gastos de administración son el principal factor de este declive, seguidos por los gastos de ventas. En términos prácticos, se trata del pago de planillas, salarios, beneficios y bonificaciones. Así, puede concluirse que el incremento de pensiones para este 2026 no responde a una falta de ingresos, sino a un modelo de gasto que redujo de manera sostenida la utilidad de la universidad.
Los ingresos netos han crecido año a año, pero la ganancia final sigue con tendencia a la baja. En este contexto, el alza de pensiones aparece como una medida para trasladar el peso del déficit financiero a los estudiantes y sus familias, sin una explicación clara ni un proceso plenamente transparente.
DATO
Cerca de 20 mil es el número de estudiantes que alberga la UCSM









