El umbral de representación exige cumplir dos condiciones simultáneas: porcentaje de votos y número de escaños. Mientras los partidos individuales requieren el 5%, las alianzas políticas enfrentan un requisito más exigente que se incrementa en 1%.
A menos de dos meses de las Elecciones Generales 2026, el retorno del sistema bicameral en el Perú ha generado dudas entre la ciudadanía sobre cómo se conformará el nuevo Congreso. Más allá de la elección presidencial, uno de los mecanismos más determinantes y menos comprendidos es la valla electoral. Este umbral no sólo define qué organizaciones obtienen curules, sino que decide la supervivencia de los partidos políticos.
Fernando Tuesta, ex director nacional de la ONPE, explicó que este sistema establece «condiciones mínimas para que un partido logre ser parte de la repartición de escaños». A diferencia de la elección presidencial, donde gana quien obtiene la mayoría, el ingreso al Legislativo está sujeto a filtros estrictos diseñados para evitar la atomización del Parlamento.
El 5 % es clave
Según la normativa electoral y lo detallado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), para que una organización política ingrese al Congreso debe cumplir dos requisitos de manera concurrente en cada cámara (Diputados y Senadores son independientes), obtener al menos el 5% de los votos válidos a nivel nacional y conseguir el 5% del total de escaños de cada una de las dos cámaras.
Tuesta precisó la matemática: «En la Cámara de Diputados, el 5% de los escaños son 6.5, redondeando son 7. Si un partido saca 4.99% de votos y consigue 8 diputados, no entra. Tiene que conseguir las dos condiciones». Lo mismo aplica para el Senado, donde se requieren 3 senadores como mínimo, además del 5% de la votación nacional.
Un punto crucial que los electores y analistas deben considerar es el tratamiento diferenciado para las coaliciones. Si bien la regla general habla del 5%, el Artículo 13 de la Ley de organizaciones políticas del JNE establece una condición más estricta para las agrupaciones que deciden unir fuerzas.
La norma indica que, en caso de participar en alianza, el porcentaje se eleva en uno por ciento (1%) indistintamente del número de partidos políticos que integren la alianza. Esto implica que, mientras un partido solo necesita el 5%, una alianza electoral debe superar una valla del 6% para acceder a la distribución de escaños y evitar la cancelación de sus integrantes.
¿Qué sucede si no pasan la valla?

Desde una perspectiva de representación, sí. Tuesta advierte que «no importa cuántos votos preferenciales saques si tu partido no ingresa». Si un candidato obtiene miles de votos personales, pero su organización no supera la valla electoral, ese sufragio no se traduce en un escaño.
Además, las consecuencias van más allá del periodo legislativo. Según el Artículo 13 de la Ley Orgánica de Elecciones, si un partido no accede a la distribución de escaños en al menos una de las cámaras, su inscripción se cancela. Es decir, son retirados del Registro de Organizaciones Políticas. Aunque esto sucederá recién el 31 de diciembre de 2026. La única excepción aplica a los partidos dentro de una alianza que logren obtener representación directa.
Ante una cédula de votación compleja, que incluye cinco columnas independientes (Presidente, Diputados, dos accesos al Senado y Parlamento Andino), Tuesta recomienda a la ciudadanía informarse bien antes del 12 de abril. «Yo puedo dejar en blanco Presidente, y eso no quiere decir que sea en blanco para Diputados ni para Senadores», señaló el especialista, recordando que el voto es independiente por columna. Sin embargo, advirtió que anular o dejar en blanco «no beneficia a nadie», ya que delega la decisión en otros.
La clave, según el ex jefe de la ONPE, es estar atento a los debates y programas políticos. «Si no lo hace, se va a enfrentar con una cédula compleja. No va a saber cómo votar o si lo hace lo puede hacer mal», añade Tuesta. En un escenario con histórica fragmentación partidaria, entender la valla electoral es fundamental para ejercer un voto que no solo expresa preferencia, sino que tenga impacto real en la conformación del nuevo Congreso bicameral.
DATO
Parlamento Andino: Solo exige el 5% de votos válidos nacionales, sin requerir un mínimo de escaños.
DATO
Para no ser cancelados, los partidos también deben participar en al menos el 50% de las regiones.









