César Galindo sobre Killapa Wawan: “Debemos encontrar una estrategia para que el cine peruano gane su público”

Conversamos con César Galindo, director de la reciente estrenada Killapa Wawan, para entender el otro viaje —igual de decisivo—: el de una película peruana intentando sostenerse en cartelera.

César Galindo explica el viaje de una película peruana para sostenerse en cartelera.

Por: Ricardo Mendoza
En la danza de tijeras hay un paso llamado “yawar mayu”, en el que el danzaq representa la figura de un río cargado de lluvia que avanza lento y arrastra, de manera fatal, la muerte a su paso. Killapa Wawan, la más reciente película de César Galindo, quizá atraviesa ese instante. Su paso por los complejos de exhibición ha sido agónico: la película se estrenó, en su primera semana, en 22 pantallas a nivel nacional, con una recepción menor a la esperada; hacia la segunda semana la exhibición se redujo drásticamente a sólo tres salas. Desde entonces el filme sigue respirando y, al momento de publicarse esta nota, se encuentra en una cuarta semana con una sola sala en todo el Perú.

Conversamos con su director, César Galindo, para entender no solo el viaje creativo de Killapa Wawan, sino también el otro viaje —igual de decisivo—: el de una película peruana intentando sostenerse en cartelera, a partir de su testimonio.

Killapa Wawan empezó el 29 de enero en 22 salas a nivel nacional y luego hubo una reducción drástica a tan solo 3, ¿Cuál crees que es el argumento para justificar este recorte?

Mira, yo creo que llevar a las salas el cine en diferentes idiomas regionales, es todo un reto. Se tienen que crear estrategias de campaña: estrategias de cómo llegar al público y de cómo poder comunicar con los diferentes sectores donde se muestran las películas. Normalmente, los días de estreno te lo anuncian el mismo día. Entonces, tú no puedes preparar un público en el transcurso del día para que vaya a la sala de cine. Desde ese tipo de lógica, creo yo, el cine regional está destinado a anularse totalmente. Otro factor, también creo que juega mucho, son los horarios, si te dan un horario a la una del día o dos de la tarde, es un horario donde la gente trabaja y nadie va a dejar su trabajo para ir a ver una película. Se deberían tomar esas consideraciones, porque se trata de crear un público, de ganarnos un público peruano. Creo que también las distribuidoras deberían contribuir a eso: debemos encontrar en conjunto una estrategia para que el cine regional, el cine peruano, gane su público, cree su público.

TAMBIEN PUEDES LEER  Planeta cadáver: Amor sincero

En esa línea, ¿cuál es el principal aprendizaje que te deja la experiencia con Killapa Wawan?

En esta película he entendido y aprendido eso, la promoción de una película. Ya sé cómo va a ser la próxima estrategia. Tú no puedes lanzar una película haciendo publicidad un mes antes; de repente tienes que hacerla dos meses antes e ir sembrando en la imaginación de la gente, en la mente de la gente. Entonces, cuando viene el mes en que vas a lanzar la película, de repente ya la gente está preparada o la busca. Hay toda una serie de pequeños elementos que tienen que ver con un plan de distribución bien minucioso, bien estudiado. Y esta película, a nosotros —al grupo con el que trabajo—, nos ha servido justamente para entender y aprender muchísimo.

En medio de un estreno de esas características, ¿cómo explicas que la película tenga espectadores en ciertas zonas y horarios? 

TAMBIEN PUEDES LEER  Hablando Braavo: Herramienta top, Neurociencia

Las películas, en general, tienen su público; tienen su vida propia, y se ha demostrado con esta película. Hay zonas donde se llenan las salas todos los días, inclusive en el horario de las dos, de las seis, de las nueve; y es porque la gente ya sabe que la están pasando en esa sala, la gente ya sabe de qué se trata: ya funciona el boca a boca. Y, pues, tenemos que hacerlo así, del boca a boca, porque nosotros no tenemos la capacidad económica para hacer una campaña publicitaria como la haría una gran producción. No te olvides que las grandes producciones, si tienen una inversión —hipotéticamente— de un millón de dólares en la producción, su campaña publicitaria a veces llega a los dos o tres millones de dólares; significa que duplica o triplica el valor de la película, porque es ahí donde está la manera de que tú puedes llegar al público. Eso lo han entendido las grandes productoras: ellos invierten muchísimo en la distribución, en la campaña publicitaria. Y nosotros no tenemos esa posibilidad. Entonces tenemos que encontrar caminos, atajos, para poder lograr eso: llegar a nuestro público, lograr que la gente vea nuestras películas y vea el cine regional, el cine en los diferentes idiomas.

La protagonista de Killapa Wawan es la reconocida actriz peruana Magaly Solier,

Comparando el comportamiento de Willaq Pirqa y Killapa Wawan en las salas, ¿qué diferencias encuentras en la acogida del público y ese crecimiento que tuvo, tu película antecesora?

Pienso que en el arte hay cosas que funcionan a primera vista y otras que no funcionan a primera vista. Yo siempre digo: en el arte hay siempre un clic.

TAMBIEN PUEDES LEER  Meditaciones arequipeñas: La política del escorpión

Creo que hay ese factor. Y lo otro es que los temas, en este caso específico (Willaq Pirqa) es una película con niños, ¿no es cierto?, que son temas o actores mucho más atractivos que presentar un drama realmente. Willaq es un drama-comedia y Killapa es una tragedia. Yo, personalmente, bueno, no quise hacer un “Willaq Pirqa 2” aunque varias personas me sugerían aprovechar el momento. Pero, personalmente, pienso que no me gusta repetirme y siempre trato de ir indagando, viendo nuevas cosas. Willaq Pirqa tuvo, digamos, la acogida y tuvo el boca a boca que funcionó muy bien, porque la primera semana —también la segunda— estaba abajo; y después funcionó el boca a boca, y eso, digamos, se expandió por todos lados. En el caso de Killapa Wawan, no ha tenido ese tiempo y, también, el tema es mucho más dramático, ¿no? Porque, digamos, yo quería hacer una tragedia andina, que el mundo andino no solo sea, pues, alegría: también hay cosas trágicas en la vida. Entonces, son temas diferentes con los que yo exploro el cine quechua, porque, además, en mi vida no tengo tanto tiempo como los jóvenes para seguir explorando durante toda una vida. Por eso tengo que ser bien específico y dirigirme a las cosas que yo considero que, en ese momento, son importantes para mí. Y, de repente, yo no digo que eso sea importante para el cine peruano, pero sí estoy tratando de hacer propuestas nuevas.

Continuará…

Evidencia.pe

Evidencia.pe

Keep in touch with our news & offers

Subscribe to Our Newsletter

Comentarios

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *