A dos meses de las elecciones, las redes sociales se convierten en el principal escenario de disputa política. Algoritmos y cámaras de eco moldean percepciones, refuerzan prejuicios y ponen en riesgo el diálogo democrático en el Perú.
A dos meses de las elecciones, las redes sociales se convierten en el principal escenario de disputa política. Algoritmos y cámaras de eco moldean percepciones, refuerzan prejuicios y ponen en riesgo el diálogo democrático en el Perú.
Las lluvias no son el problema. Tampoco las torrenteras. El verdadero origen del desastre está en decisiones acumuladas durante décadas: invasiones toleradas, autoridades omisas y una ciudad que avanzó sobre el peligro hasta convertir fenómenos naturales en tragedias evitables.
A estas alturas ya sabemos todos la clase de justicia, de policías y de procedimientos que se activan cuando un joven privilegiado atropella y mata a alguien, si y solo si el crimen se hace mediático e involucra a personajes públicos.
Cada vez que en los medios limeños se acusa a políticos y empresarios de vivir desconectados de la realidad, desde las regiones no nos queda más que esbozar una sonrisa incómoda. Esa desconexión también atraviesa al propio periodismo capitalino.
La tragedia del helicóptero militar en Chala no solo deja víctimas, sino cuestionamientos éticos sobre el uso de recursos del Estado para fines no esenciales.
En los últimos 15 años, la presidencia del Perú ha estado marcada por destapes mediáticos, vacancias y renuncias. De Ollanta Humala a Dina Boluarte, la constante es una crisis ética que erosiona la gobernabilidad y la confianza ciudadana.
Las lluvias expusieron la falta de prevención y respuesta de autoridades locales. Sergio Bolliger y Fredy Zegarra Black son cuestionados por reaccionar tarde ante riesgos advertidos en torrenteras y zonas urbanas vulnerables.
La huelga indefinida de médicos del Ministerio de Salud expone una severa crisis sanitaria y el rechazo a la gestión de Walther Oporto, cuestionado por su falta de respuesta ante el colapso de la atención a pacientes.
La juramentación de José María Balcázar como presidente abre un debate sobre estrategia política y desgaste de Perú Libre, en un escenario marcado por pactos, votaciones secretas y crisis institucional.
La elección de José María Balcázar como presidente reaviva cuestionamientos por procesos judiciales pendientes y críticas de gremios profesionales, en un contexto de profunda desconfianza ciudadana hacia la clase política.