Advierten presunto ocultamiento de stock en gasoholes y diésel. Autoridades señalan que alza responde a factores internacionales y dinámica del mercado.
La crisis por el alza de combustibles en Arequipa suma nuevas denuncias. Griferos de la región advierten un presunto racionamiento en la venta de gasoholes y diésel, así como posibles prácticas de especulación en plantas abastecedoras de Mollendo, lo que estaría agravando el impacto económico en el transporte y la venta en la Ciudad Blanca.
El presidente de la Asociación de Griferos, Magno Salas, afirmó que en terminales como Monte Azul se estaría informando sobre una supuesta falta de stock, pese a que —según indicó— existiría combustible almacenado. Según explicó, los pedidos son recortados hasta en un 50 %. Solicitudes de mil galones son reducidas a 500, obligando a los operadores a realizar más viajes y asumir mayores costos logísticos para abastecerse.
A ello se suma la congestión en la Variante de Uchumayo, donde los camiones cisterna pueden demorar hasta cuatro horas por trayecto, generando pérdidas operativas que alcanzan las 24 horas en unidades que realizan varios viajes al día.
Mientras tanto, el incremento internacional del petróleo —que pasó de 62 a cerca de 100 dólares por barril— también presiona los precios locales. Llegando en el mercado peruano hasta el 75 %.

Otras Versiones
Desde el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) la versión es distinta. El jefe regional, José Luis Quinde, descartó que exista almacenamiento con fines especulativos y aseguró que la comercialización responde a la oferta y demanda.
El vocero explicó que las plantas tienen la facultad de priorizar sus contratos vigentes, lo que podría generar restricciones temporales para el resto de los clientes. En ese sentido, detalló que los propios abastecedores han reconocido que su prioridad actual es atender a empresas con compromisos preestablecidos o contratos —como el sector minero o clientes recurrentes— debido a las estrictas penalidades que enfrentarían en caso de incumplimiento.
Precisó que esta dinámica está permitida por la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que establece que el precio de los combustibles en el Perú no es regulado por el Estado, sino que se rige por el libre mercado.
Asimismo, explicó que el precio de los gasoholes y diésel, no tiene una causa local, sino que están influenciados por factores externos. Estos serían el conflicto internacional en Medio Oriente y los oleajes anómalos registrados durante seis días en el litoral peruano, los cuales afectaron el abastecimiento desde el 5 de marzo.
Denuncias previas

Pese a ello, las sospechas escalaron al ámbito legal. El 11 de marzo, la Asociación Colectivo Mollendinos Unidos presentó una denuncia por presunto acaparamiento contra la empresa Monte Azul ante la Fiscalía de Islay.
El documento señala que cisternas habrían esperado hasta seis días para abastecerse, mientras algunas empresas recibían atención preferencial, lo que habría generado desabastecimiento en Arequipa. En contraste, la subprefecta de Islay, Fabiola Calle, informó que no existen denuncias formales ni evidencias de irregularidades tras las inspecciones realizadas.
Impacto en el transporte
En el sector transporte, el impacto ya es crítico. El dirigente de camioneros, Fernando Fuentes, advirtió que el precio del combustible se duplicó en pocas semanas, pasando de S/ 11 a S/ 23 por galón. Esto ha elevado drásticamente los costos de operación: viajes que antes costaban S/ 8,500 hacia Lima ahora se calculan por tonelada, alcanzando cerca de S/ 300.
DATO
Antes del conflicto en Medio Oriente, el barril se situaba alrededor de los US$ 60–65.
CITA
“Se estaría reteniendo (el combustible) para vender a precios más altos”, sostuvo el Presidente de la Asociación de Grifos, Magno Salas.
CIFRA
250 mil barriles diarios de combustibles líquidos se consumen en el Perú.









