Alto Selva Alegre podría perder definitivamente 416 hectáreas ante el Estado por incumplir fines ecológicos tras 24 años de transferencia y permitir actividades ilegales en el recinto natural
El Parque Ecológico Las Rocas, en el distrito de Alto Selva Alegre, podría pasar a la administración de la Superintendencia de Bienes Nacionales (SBN) tras hallazgos de invasiones que, en su momento, la municipalidad de Alto Selva Alegre no frenó. Ocurre que la Contraloría General de la República, a través del Informe de Visita de Control N° 004-2026-OCI/4602-SVC, advirtió que la reserva fue ampliamente invadida hasta quedar reducida prácticamente a la mitad.
El terreno, que comprende una extensión de 416.06 hectáreas, fue transferido a título gratuito por la SBN a la institución edil mediante la Resolución n.° 023-2002/SBN-GO-JAD hace más de dos décadas. Sin embargo, la auditoría reveló que, tras 24 años, la municipalidad no ejecutó los objetivos del proyecto ecológico. Esto llevó a recomendar el inicio del proceso de reversión total de las áreas remanentes a favor del Estado.


Invasiones en la zona
Durante la inspección física realizada el 18 de marzo de 2026, los auditores del ente de control constataron la inexistencia de hitos de demarcación o cercos perimétricos en los límites colindantes con asentamientos humanos. Esta falta de protección física y presencia del municipio dejó el activo en una situación de vulnerabilidad extrema, facilitando ocupaciones ilegales y el uso indebido del suelo por parte de terceros.
Lo más preocupante es que se encontraron asentamientos informales con edificaciones de material noble y la apertura de vías carrozables dentro de la reserva. Además, se identificaron zonas de vivienda y trazados viales en sectores denominados Villa Confraternidad, Ampliación Las Canteras y Nueva Villa Ecológica, construcciones que carecen de licencia de edificación y se habrían iniciado entre los años 2015 y 2019, con la gestión del exalcalde Omar Candia Aguilar.
La fiscalización también detectó la extracción ilegal de minerales no metálicos, específicamente materiales de construcción, en las laderas del parque. Mediante el uso de maquinaria pesada, se realizaron perforaciones y apertura de caminos que afectan continuamente el suelo protegido, sin que la municipalidad haya iniciado expedientes de infracción o colocado carteles de paralización a pesar de tener la potestad fiscalizadora.
En relación a las acciones de defensa, la Procuraduría Pública Municipal reportó la existencia de procesos penales por usurpación; no obstante, el informe advierte que no se acreditó la ejecución de medidas de defensa posesoria inmediata. Esta inacción permitió que las nuevas construcciones detectadas se sigan consolidando físicamente, desvirtuando la finalidad de reserva ecológica del proyecto.

Hicieron feria
La unidad contralora también puso al descubierto el desarrollo de actividades comerciales y recreativas motorizadas no autorizadas. La empresa Negocios Múltiples Tawax S.A.C. opera circuitos de cuatrimotos y motos dentro del predio estatal sin contar con licencia de funcionamiento, certificado ITSE o autorización de uso de espacio público. Para colmo, estas actividades motorizadas ocurren en las mismas rutas donde transitan turistas, ciclistas y caminantes.
El informe detalla que la Gerencia de Desarrollo Económico Local adjuntó una licencia de funcionamiento de la empresa mencionada, pero el OCI señaló que dicha empresa se encuentra en fase de implementación y no posee condiciones básicas de servicios ni cerco perimétrico. Además, el Ministerio de Turismo (Mincetur) precisó que la actividad de cuatrimotos no es considerada una modalidad de turismo de aventura.
Ahora bien, en diálogo con Evidencia.pe, el alcalde Alfredo Benavente Godoy rechazó cualquier responsabilidad de su gestión en la ocupación de terrenos dentro de la reserva. El edil sostuvo que durante su administración no se produjo ninguna ocupación ni ampliación de predios y enfatizó que se trata de asentamientos consolidados que datan de gestiones anteriores.
Benavente Godoy indicó, además, que la delimitación actual del área invadida es competencia del Gobierno Regional de Arequipa (GRA), por lo que el municipio no tiene facultades sobre estos asentamientos. En paralelo, su gestión cuenta con un expediente técnico orientado al mejoramiento de rutas de acceso para visitantes.
Respecto a las observaciones sobre otras actividades en la reserva, el burgomaestre negó la existencia de negocios privados irregulares. Aclaró que el ingreso al área se realiza mediante el pago de una tarifa y que actividades como el uso de cuatrimotos forman parte de circuitos autorizados. Finalmente, señaló que su gestión prepara los descargos correspondientes, respaldados en informes técnicos, para responder a la SBN y evitar la reversión de los terrenos.
Dato:
El parque de Las Rocas es un «pulmón» natural con presencia de vizcachas, lagartijas, zorros y serpientes.
Dato:
Las invasiones iniciaron con las gestiones de Omar Candia y Samuel Tarqui.
Cita:
«En mi administración no ha habido ninguna invasión. Esto viene de gestiones anteriores», Alfredo Benavente Godoy.









