
Por: Yenny Quispe Jiménez, braavomarketing@gmail.com
Miles de fans inundaron las redes con información relacionada a la llegada del grupo coreano BTS a Perú. A través de los medios de comunicación se registró una realidad impresionante. La fandom (comunidad) de seguidores de BTS invirtieron entre S/ 483 y S/ 2 mil 591 por cada entrada para ver a su grupo favorito el pasado 7, 9 y 10 de octubre. Sin considerar la reventa que habría alcanzado los S/ 7 mil u S/8 mil por cada boleto.
Una realidad impresionante porque puedo ver las dos caras de una misma moneda, mientras hay un segmento de peruanos con una pobreza avasallante, también hay grupos de todas las regiones del país que pueden ahorrar para una entrada costosa y hasta alcanza para un recuerdo. Jerseys de Jimin y Jungkook (S/ 420), poleras sincronizables con canciones de conciertos (S/ 300), set de poleras (S/ 105) y posters de los integrantes (S/ 99). O mejor un Army Bomb (bastón de luz) de BTS que osciló entre S/100 y S/ 375.
La Cámara de Comercio de Lima (CCL) ha estimado un impacto económico superior a los S/ 200 millones en sectores como hotelería, turismo, transporte y comercio con la llegada de BTS a Perú. La asistencia a los conciertos fue de 151 mil 500 personas en promedio durante las tres fechas. La venta de entradas representó aproximadamente S/100 millones. Gamarra registró la venta en prendas y merchandising, vinculada al grupo hasta 5 veces superiores a una semana normal. Las ventas en el mismo recinto del concierto alcanzaron la cifra de S/5.8 millones aproximadamente en el comercio de productos oficiales, alimentos y bebidas (solo ropa y accesorios superaron los S/5.6 millones).
Pero, ¿por qué atrae tanto la corriente k-pop a los adolescentes y jóvenes peruanos? Tal vez la música, el estilo, el sentido de las canciones que evocan la salud mental, el amor propio, la crítica social y la superación personal. Posiblemente la estrategia gestionada con mucha habilidad para encontrar contenido audiovisual y publicidad del grupo en todas las plataformas. Un producto (BTS) construido con mucha inteligencia desde el punto de vista publicitario que demuestra además (punto importante) principios y valores que los hacen atractivos.
Según Infobae, en julio de 2026, Spotify ubicó al Perú junto con Estados Unidos y Japón entre los principales países que escuchan al grupo en su plataforma, lo que demuestra cómo se ha ido consolidando a través de años la cultura coreana entre el público peruano.
Una muestra más de como los “kpopers” se van multiplicando y también una oportunidad de negocio para emprendedores peruanos, desde la venta de alimentos y productos de belleza hasta las coproducciones audiovisuales y las experiencias turísticas. Solo en Arequipa Metropolitana a través de una búsqueda en ChatGPT maps, encontré 16 restaurantes y cafés que venden comida coreana, japonesa y temática anime. Y seguro se abrirán muchos más. La ola coreana o Hallyu ya llegó hace años. Nos toca abrir oportunidades, sin perder peruanidad. Najunge bwayo (hasta luego).
Cifra
151 mil 500 personas en promedio acudieron a las tres fechas de los conciertos de la banda coreana BTS.








