
Las Lomas de Yuta albergan vegetación estacional y fauna adaptada al ambiente árido.
La cantera de la empresa Elena de Troya, ubicada en las Lomas de Yuta, en la provincia de Islay, fue clausurada tras una denuncia por presunta destrucción de este ecosistema natural. La intervención fue ejecutada por la Municipalidad Provincial de Islay y el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor).
Sucede que la empresa realizaba trabajos de extracción fuera de las 100 hectáreas autorizadas y dentro del ecosistema frágil protegido. Durante la intervención se dispuso la inmovilización de la maquinaria pesada y el cese inmediato de las labores extractivas. Asimismo, se estableció un plazo de dos días para que la compañía retire sus equipos del lugar. La empresa enfrenta, además, posibles sanciones económicas.
La clausura también se produce después de una denuncia penal sobre la presunta destrucción de las Lomas de Yuta interpuesta por el colectivo Mollendinos Unidos contra el alcalde Richard Ale y dos empresarios por los daños atribuidos a estas operaciones. El edil fue acusado de no cautelar dicha zona protegida y permitir su intervención.
Precisamente, las Lomas de Yuta comprenden una extensión superior a las 5 mil 500 hectáreas y constituyen un ecosistema costero de importancia para la provincia de Islay. Allí albergan vegetación estacional que aparece principalmente cuando se presentan condiciones favorables de humedad, además de fauna adaptada a un ambiente árido. Por ello, las actividades extractivas dentro de estos espacios podrían ocasionar graves daños.
DATO
La Fiscalía Ambiental tiene en su acervo una denuncia por destrucción al ecosistema.






