
La escasez de agua que amenaza a distritos de la provincia de Espinar-Cusco, encuentra a cuatro municipalidades con problemas para cumplir una tarea básica de prevención, registrar oportunamente la información sobre el peligro y mantener actualizado el sistema que permite al Estado monitorear la emergencia.
La Contraloría identificó estas deficiencias en las municipalidades de Pallpata, Suyckutambo, Coporaque y Alto Pichigua, luego de revisar las acciones adoptadas frente al peligro inminente por déficit hídrico previsto para el periodo de lluvias 2026-2027.
Los informes corresponden a evaluaciones realizadas entre el 13 de agosto y el 7 de setiembre de 2026. El órgano de control advirtió que las cuatro comunas no venían registrando ni remitiendo oportunamente mediante el Sistema de Información Nacional para la Respuesta y Rehabilitación (SINPAD) la información relacionada con el peligro.

El problema no es solo administrativo. La información registrada en este sistema permite conocer la situación de los peligros y facilita la coordinación de las acciones de respuesta. En este caso, la falta o demora de los registros puede dificultar la adopción de medidas frente al déficit de agua.
Retrasos, fichas pendientes y falta de personal
En Pallpata, la Contraloría encontró que transcurrieron 22 días para gestionar el acceso al sistema informático necesario para realizar los registros, y no lo hicieron.
En Suyckutambo, la municipalidad atribuyó el incumplimiento a la falta de personal técnico calificado para efectuar el registro de la información.
La situación también se presentó en Coporaque y Alto Pichigua, donde las fichas relacionadas con el peligro inminente permanecían pendientes de envío y no contaban con el sustento técnico correspondiente.
En otras palabras, mientras el déficit hídrico ya fue considerado un peligro de nivel muy alto para las poblaciones expuestas, las municipalidades todavía tenían pendiente completar información que debía servir para sustentar y monitorear ese riesgo.

Alto Pichigua: 0 %
El caso de Alto Pichigua es el más grave. Según la Contraloría, la municipalidad reportó un avance de 0,00 % en la ejecución del presupuesto asignado para atender emergencias.
Esto significa que, al momento de la evaluación, no se había ejecutado nada del presupuesto pese al escenario de riesgo por déficit hídrico que motivó la declaratoria de emergencia.
La situación es crítica si se considera que el Gobierno nacional declaró mediante el Decreto Supremo N.° 116-2026-PCM el estado de emergencia en diversos distritos del país ante el peligro inminente de déficit hídrico durante el periodo de lluvias 2026-2027. La medida establece un plazo de 60 días para ejecutar acciones inmediatas de reducción del riesgo, respuesta y rehabilitación.
A esto se suma que autoridades, como el alcalde de Cusco, Luis Pantoja, ha lanzado alertas advirtiendo que, si no se toman medidas drásticas de infraestructura de forma inmediata, la ciudad podría enfrentar una severa escasez de agua potable hacia el año 2027
Ya habían sido advertidos
Los informes de control también encontraron que tres de los cuatro distritos no habían corregido observaciones formuladas anteriormente.
En fiscalizaciones previas ya se había advertido que estas municipalidades no contaban con algunos instrumentos necesarios para enfrentar emergencias, entre ellos planes específicos de gestión del riesgo de desastres y almacenes para bienes de ayuda humanitaria.

Pese a esas advertencias, las situaciones adversas permanecían sin ser corregidas cuando la Contraloría realizó la nueva evaluación.
El órgano de control señaló que los plazos establecidos para implementar las medidas correctivas ya habían vencido.
La Contraloría recomendó a los alcaldes de Pallpata, Suyckutambo, Coporaque y Alto Pichigua disponer de inmediato las acciones para atender las crisis.
Dato
25 días después de declarada la emergencia, Alto Pichigua seguía sin ejecutar presupuesto.







