
OCI encontró equipos médicos inoperativos y dados de baja antes de tiempo.
En el Hospital Regional del Cusco, acceder a un examen especializado depende hoy de equipos que funcionan al límite, componentes prestados y máquinas que terminaron desmontadas o acumuladas en espacios destinados al tránsito de pacientes. La situación fue advertida por el Órgano de Control Institucional (OCI) del nosocomio en el Informe de Visita de Control N.° 007-2026-OCI/5522-SVC, emitido el 1 de setiembre, tras inspección realizada entre el 12 y el 27 de agosto.
El documento identificó situaciones adversas relacionadas con la operatividad, conservación y mantenimiento del equipamiento del Servicio de Diagnóstico por Imágenes: resonador magnético, tomógrafo y ecógrafos.
El caso más llamativo es el del único resonador magnético del hospital. Se trata de un equipo Siemens Magnetom Avanto de 1,5 Tesla que fue desmontado en diciembre de 2025 y cuyos componentes permanecían separados y expuestos a la intemperie.

El equipo presentó una falla en la bobina de gradientes. Sin embargo, según la información técnica recogida por la Contraloría, Siemens Healthcare SAC había señalado que podía continuar funcionando para la mayoría de los exámenes, pese a recomendar el cambio del componente.
Incluso, antes de su desmontaje se habían realizado estudios médicos con el equipo. El informe registra 16 estudios efectuados en noviembre de 2025.
A pesar de ello, el resonador fue retirado de su ubicación. La justificación utilizada por la administración estuvo relacionada con el cumplimiento de su vida útil. No obstante, el área de Control de Bienes Patrimoniales indicó que al equipo todavía le quedaban nueve meses de vida útil, pues su vencimiento estaba previsto para setiembre de 2026.
Además, el desmontaje se realizó sin que existiera una resolución de baja patrimonial. Durante la inspección, las piezas fueron encontradas desmontadas y expuestas a condiciones ambientales que podían comprometer su conservación. Por ello, el Hospital Regional del Cusco se quedó sin resonador magnético.

El tomógrafo
Mientras el resonador permanece fuera de servicio, el tomógrafo principal enfrenta su propio problema.
El equipo, un Canon Aquilion One Prism de 640 cortes instalado en diciembre de 2021, acumula 552.316 disparos en su tubo de rayos X. La cifra supera ampliamente los 200.000 disparos establecidos como referencia de garantía del fabricante.
El desgaste ya tuvo una consecuencia. El 20 de julio de 2026, el tomógrafo sufrió una parada debido a un error en el tubo de rayos X. Aunque fue restablecido al día siguiente, el proveedor advirtió que la falla podría volver a presentarse.
Por ello, el hospital restringió su utilización a situaciones de emergencia y redujo la atención a aproximadamente 10 a 12 pacientes por día, según el informe de control.

La reparación tampoco tiene una salida inmediata. El costo estimado para recuperar el equipo asciende a S/1,4 millones, mientras que el presupuesto modificado del hospital para equipamiento del área alcanza apenas S/300 mil. La diferencia deja una brecha de S/1,1 millones.
Diagnóstico por imágenes
La situación también alcanza a los ecógrafos. El servicio dispone de tres equipos: un Mindray Z50, un Hitachi EZU-MT28-S1 y un General Electric LOGIQ P9 R2. Los dos primeros se encontraban inoperativos al momento de la inspección.
El único equipo que todavía permitía realizar ecografías tampoco estaba funcionando en condiciones normales.
Tres de sus cuatro transductores originales habían quedado fuera de servicio debido a problemas en los cristales. Para mantener la atención, el área utilizaba un transductor lineal prestado por el Servicio de Emergencia.
Pero ese préstamo tenía fecha de vencimiento. La Jefatura de Emergencia había solicitado formalmente la devolución del componente desde el 5 de febrero de 2026, debido a que también lo necesitaba para atender a sus pacientes. Si el transductor es devuelto, el área de Diagnóstico por Imágenes podría quedar sin capacidad operativa para realizar ecografías.
La inspección también encontró equipos médicos inoperativos ocupando espacios dentro del hospital.
Entre ellos figura un antiguo tomógrafo helicoidal Toshiba, dado de baja por obsolescencia técnica en mayo de 2021, que continuaba ubicado en un pasadizo exterior cercano al ingreso principal.
También fueron encontrados un mamógrafo convencional y un mamógrafo digital inoperativos y embalados, además de un fluoroscopio que había sido desmontado y desarmado desde años anteriores.
A estos se sumaban un inyector de contraste fuera de servicio y un equipo de rayos X rodable que había sido donado durante la pandemia de COVID-19.
Para la Contraloría, la permanencia de estos bienes en pasadizos y zonas de circulación no solo evidencia problemas en la gestión de los equipos, sino que también genera riesgos para el tránsito de pacientes y trabajadores y expone los componentes a posibles pérdidas o sustracciones.
Cadena de problemas alcanza al paciente
Los hallazgos muestran que el problema no se limita a una máquina malograda.
El hospital enfrenta simultáneamente la ausencia de un resonador, el riesgo de paralización del tomógrafo, la falta de ecógrafos operativos y la acumulación de equipos fuera de servicio.
A ello se suma la falta de mantenimiento preventivo y correctivo. El tomógrafo, por ejemplo, permanece sin un contrato de mantenimiento anual vigente desde 2025, mientras sus componentes continúan acumulando uso.
Ante este escenario, la Contraloría notificó al director ejecutivo del Hospital Regional del Cusco ,Justo German Vizcarra Loayza, para que adopte acciones preventivas y correctivas frente a las situaciones identificadas.
Dato
Para recuperar el tomógrafo se requieren aproximadamente S/1,4 millones, pero el hospital tiene S/300 mil disponibles para equipamiento del área.








