
La Contraloría advirtió la mala ubicación de la PTAR.
Hace una semana pobladores denunciaron el derrame de aguas servidas de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de Tocota, anexo del distrito de Huanuhuanu en la provincia de Caravelí. Ante esto, el alcalde distrital Tomás Chancolla Chata, señaló que se está trabajando en una posible reubicación de la planta para evitar mayores daños en el futuro.
La alarma se encendió al evidenciar que las aguas residuales estaban desembocando en el río local. Ante ello, Chancolla afirmó que la emergencia fue atendida. A través de un equipo técnico y maquinaria pesada se pudo limpiar el área y mitigar el impacto sanitario cometido en la zona. Consultado por la causa del colapso, el burgomaestre señaló que el problema viene de gestiones pasadas.
El alcalde distrital argumentó que la infraestructura fue construida entre los años 2015 y 2018 en plena quebrada, ubicación que calificó como inadecuada. A ello se sumó que el proyecto original de agua y desagüe nunca fue liquidado. Por estas irregularidades, la obra se encuentra observada por la Contraloría y el Ministerio Público, complicando las intervenciones. Acusó al alcalde de ese tiempo, Fredy Benavente Arangure, como principal culpable de la problemática actual.
Debido a la exposición constante, la municipalidad gestiona la reubicación de la planta hacia una zona más alta. Sin embargo, Chancolla reveló las trabas logísticas que enfrentan. Destacó que conseguir mano de obra calificada es una tarea complicada, ya que el sector minero absorbe a los técnicos y empleadores, retrasando los expedientes.
DATO
Ante las dificultades para un proyecto de reubicación de la PTAR pedirán apoyo al Gobierno Regional.






