A una semana de la toma protagonizada por estudiantes de la Facultad de Derecho, la Universidad Nacional del Altiplano (UNA) de Puno volvió a ser ocupada por alumnos, esta vez de la Escuela Profesional de Ingeniería de Minas. Los manifestantes exigen mejoras académicas, equipamiento, convenios con empresas mineras y rechazan la creación de nuevas filiales universitarias.
La Universidad Nacional del Altiplano (UNA) de Puno enfrenta una nueva medida de protesta estudiantil. Desde la noche del martes 16 de junio, estudiantes de la Escuela Profesional de Ingeniería de Minas mantienen tomada la sede principal de la casa superior de estudios, generando nuevamente incertidumbre sobre el normal desarrollo de las actividades académicas y administrativas.
La ocupación ocurre apenas días después de que estudiantes de la Facultad de Derecho realizaran una medida similar dentro del campus universitario, evidenciando el creciente malestar de diversos sectores estudiantiles frente a decisiones adoptadas por las autoridades universitarias.
Los motivos de la protesta fueron difundidos mediante un pronunciamiento emitido por estudiantes de la Facultad de Ingeniería de Minas, quienes previamente convocaron a una concentración estudiantil en el frontis de la universidad.
Tras la reunión realizada la noche del martes, los alumnos acordaron iniciar la toma del local universitario.
Rechazan creación de nuevas filiales
Entre sus principales demandas figura el rechazo a la creación de nuevas filiales universitarias.
Los estudiantes sostienen que la universidad debe priorizar el fortalecimiento de la sede principal de Puno y consolidar la filial existente en Azángaro antes de promover la apertura de nuevos locales. En particular, cuestionan la propuesta de crear una filial en la provincia de Lampa.
Según señalan, la propia Facultad de Ingeniería de Minas mantiene necesidades urgentes que aún no han sido atendidas y que afectan directamente la calidad de la formación profesional.
El pronunciamiento también demanda la adquisición de licencias de software especializado para minería, geología, geomecánica y planeamiento minero, herramientas consideradas indispensables para el desarrollo académico de los estudiantes.
Asimismo, solicitan la firma de convenios con empresas mineras para acceder a programas de capacitación, certificaciones, prácticas preprofesionales y visitas técnicas que permitan fortalecer la experiencia profesional de los futuros ingenieros.
Reclamos por infraestructura
Un reclamo que se repite por varias facultades, es la implementación y equipamiento de laboratorios con instrumentos y materiales adecuados para las prácticas académicas y proyectos de investigación.
A ello se suma el pedido de remodelación del auditorio de la Facultad de Ingeniería de Minas, así como la renovación de computadoras y equipos tecnológicos que consideran obsoletos para el uso de software especializado.
Más de 20 mil estudiantes afectados
La protesta podría afectar a miles de estudiantes de la universidad. De acuerdo con cifras oficiales de la propia Universidad Nacional del Altiplano, la institución registra más de 20 mil estudiantes matriculados.
La paralización de actividades académicas y administrativas podría impactar directamente en el desarrollo normal de clases, trámites y servicios universitarios para toda la comunidad estudiantil.
Con esta nueva medida impulsada por estudiantes de Ingeniería de Minas, la Universidad Nacional del Altiplano enfrenta su segunda toma de local, a solo dos semanas de la segunda vuelta para las elecciones de autoridades el próximo jueves 2 de julio.
Hasta el momento, las autoridades universitarias no han emitido un pronunciamiento oficial sobre la ocupación del campus ni sobre los pedidos formulados por los estudiantes.
Dato
La Universidad Nacional del Altiplano cuenta con más de 20 mil estudiantes distribuidos en 20 facultades y 37 escuelas profesionales.









