Clientelismo en su máxima expresión. Más de medio millón de soles fueron destinados a estudiantes, egresados recientes y dirigentes vinculados a la agrupación Vamos Todos UNSA. No obstante, las funciones que se les asignaron no figuran en el Manual de Clasificador de Cargos. Es decir, fueron inventados para beneficiarlos y pagarles miles.
El clientelismo de la UNSA no tiene límites. Y es que la casa superior de estudios destinó más de medio millón de soles para contratar a estudiantes, egresados recientes y dirigentes universitarios que ni siquiera habían culminado sus carreras profesionales cuando comenzaron a prestar servicios para la institución durante la gestión del rector Hugo Rojas Flores. Lo más grave es que fueron asignados para labores que no figuran en el Manual de Clasificador de Cargos. Es decir, les inventaron las plazas para beneficiarlos.
Los beneficiarios, en su mayoría, pertenecen o pertenecieron a la agrupación estudiantil MIAU – Vamos Todos UNSA. Algunos empezaron archivando documentos, otros realizando inventarios y varios terminaron ocupando puestos de coordinación y supervisión sin acreditar experiencia previa en la administración pública ni formación vinculada a las áreas donde fueron designados.

Los más beneficiados



El caso más emblemático es el de Jherson Jhulian Chipana Apaza, actual regidor de la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA) y dirigente de MIAU. Inició contrataciones el 21 de septiembre de 2021 por S/ 4 mil 200 cuando aún no contaba con su diploma de bachiller en Contabilidad. Hasta enero de 2026 acumuló 20 órdenes de servicio y S/ 130 mil 100.
La revisión de sus órdenes de servicio que cotejó Evidencia.pe revela que funciones como archivo de la Escuela de Educación, apoyo en archivo, coordinador de patrimonialización, coordinador general de patrimonialización, servicios para la oficina de Patrimonio y coordinador general no figuran en el Manual de Clasificador de Cargos.
En su defensa, el mencionado señaló que su primer contrato obedeció a una convocatoria para el cargo que no requería título profesional. Después fue acumulando experiencia para ascender a otras plazas hasta donde su perfil lo permitió. Pero no supo responder cómo fue contratado para plazas que no existen.
Otro caso es el de Luz Bárbara Mamani Trujillo, coordinadora de MIAU y licenciada en Turismo y Hotelería. Comenzó a trabajar en marzo de 2024 y acumuló nueve órdenes de servicio por S/ 69 mil 500. Su título profesional recién fue obtenido en octubre de 2025, cuando ya se había embolsillado miles de soles.
Sin embargo, las funciones que desempeñó como supervisora, asistente administrativa y otros servicios no personales no aparecen en el manual institucional. Solo una de las labores que desempeñó (servicio de asistente administrativo) sí está contemplado en el manual, pero exigía como requisito mínimo ser bachiller, condición que no cumplía cuando fue contratada.

Puestos a dedo
Isidro Vicente Mamani Gutiérrez, actual estudiante de Relaciones Industriales y licenciado en Turismo y Hotelería, obtuvo 15 órdenes de servicio por S/ 102 mil 093. Comenzó realizando labores de archivo y terminó desempeñándose como supervisor del Área Biomédicas. Al igual que los casos anteriores, los cargos de coordinador, supervisor del Área Biomédicas y servicios profesionales para regularización y saneamiento de bienes muebles tampoco aparecen en el Manual de Clasificador de Cargos.

Sebastián Nerio Paredes Salinas, egresado de Ingeniería Mecánica y coordinador de MIAU, recibió siete órdenes de servicio por S/ 37 mil 250. Entre ellas figuran servicios de monitor, supervisor y control administrativo docente. Ninguna de esas funciones está contemplada en el manual, pese a que fueron utilizadas para justificar sus contrataciones.

Kluibert Aldair Huarancca Chuchullo, economista titulado recién en febrero de 2026, obtuvo diez órdenes de servicio por S/ 57 mil 083. Desde 2021 realizó inventarios, verificaciones y labores de control administrativo y otros afines. Sin embargo, los cargos de supervisor de periferia en redes, supervisor del proceso de verificación, inventariador, integrante de la comisión de bienes muebles y personal de control administrativo docente tampoco figuran en el clasificador de cargos.
Y Carlos Cristopher Clavijo Mendoza, coordinador de MIAU y egresado de Ingeniería de Minas, recibió seis órdenes de servicio por S/ 38 mil 177. Las funciones de supervisor, personal administrativo, inventariador y servicios del área de control administrativo que desempeñó no están contempladas en el manual de la UNSA.
Los últimos de la lista
Jhoan Elwis Rodrigo Soncco, egresado de Derecho y coordinador de la agrupación, acumuló 12 órdenes de servicio por S/ 75 mil. Fue contratado para supervisión y control administrativo docente, funciones que tampoco aparecen en el manual institucional. En tanto, Eduardo Roque Chayña obtuvo cuatro órdenes de servicio por S/ 22 mil 500. Las labores de inventario final, comisión de inventarios y apoyo a oficinas administrativas no figuran en el documento que regula los cargos universitarios.
La lista continúa con Wilfredo Josué Barreda Arapa, estudiante de Ingeniería Química, quien recibió cinco órdenes de servicio por S/ 21 mil 736 para desempeñarse como inventariador, integrante de la comisión de bienes muebles y coordinador del proceso de verificación, cargos inexistentes en el manual.
Milene Yamile Pacheco Esquinarila, estudiante de Ingeniería de Sistemas, obtuvo cuatro órdenes de servicio por S/ 20 mil 167. Las labores de supervisora, coordinadora de área, integrante de comisión de inventarios y control administrativo docente tampoco aparecen reguladas.
También fueron beneficiados Ricardo Alonso Ramírez Arias, estudiante de Turismo; Clever Cristian Tovar Gamero, estudiante de Trabajo Social; y Gylian Sofía Turpo Carranza, estudiante de Derecho, mediante contrataciones vinculadas a inventarios y otras funciones administrativas.
A ellos se suman Jade Alicia Tecse Iturbe, exconsejera universitaria, quien recibió cinco órdenes de servicio por S/ 19 mil 750. Las funciones de monitora, personal SNP para la Oficina de Control Patrimonial y toma de inventario de bienes muebles tampoco están contempladas en el Manual de Clasificador de Cargos.

Guardan silencio
Este medio consultó al candidato a rector por la agrupación Vamos Todos UNSA, Jorge Paredes Rendón, sobre las contrataciones de dirigentes y afiliados de su organización. En un primer momento evitó pronunciarse argumentando que no forma parte de la actual gestión universitaria, por lo que no tiene ninguna injerencia. Dijo esto, solo tras insistir en una posición institucional por el cargo que pretende ostentar señaló escuetamente que el caso debe ser investigado.
Asimismo, Evidencia.pe solicitó una entrevista y/o descargos de la Universidad Nacional de San Agustín a través de la Oficina de Imagen Institucional, a cargo de Rocío Molina. Sin embargo, hasta el cierre de este informe no hubo ninguna respuesta. Ya es costumbre que la casa superior de estudios guarde hermetismo frente a casos de presunta corrupción.
DATO
De confirmarse que no existía una necesidad para sus contrataciones, la Fiscalía podría investigarlos por negociación incompatible.
CIFRA
S/ 130 mil 100 se destinó para contratar al actual regidor Jherson Chipana en cargos «fantasmas».









