Israelíes en Cusco protagonizaron recientes altercados y manifestaciones. Los viajeros del medio Oriente llegan a la región imperial como parte de la “ruta Humus” y se establecen por periodos prolongados en lugares como Pisac, para administrar negocios. La presencia de esta comunidad genera un gran debate, pero especialistas advierten que no debe confundirse con «invasión», sino que se trata de turistas que se quedan por largos periodos.
En las últimas semanas, en redes sociales se difundieron videos y fotografías sobre el asentamiento de ciudadanos israelíes en el Cusco, principalmente en el distrito de Pisac. Las manifestaciones de estos extranjeros en las calles y algunos altercados registrados con locales, han generado preocupación en la comunidad.
Los problemas empezaron desde el año pasado. En abril se llevó a cabo una fiesta en un inmueble de gran magnitud en Pisac, que, según denunciaron los vecinos, duró más de 24 horas generando malestar por la estruendosa música. Las quejas siguieron por movilizaciones celebrando festividades religiosas y discusiones con ciudadanos que realizaban marchas pro Palestina y rechazaban su presencia en el Perú.
¿Qué realmente está pasando en la ciudad imperial? ¿significa un motivo de preocupación, como especulan entre algunos cibernautas?

Turistas “particulares”
Durante el 2025, aproximadamente 12 mil turistas de Israel arribaron a la región imperial, según reporte de la Cámara de Comercio de Cusco. Cifra relevante, pero aún inferior a los años prepandemia donde la cifra era de cerca de 17 mil anuales.
Particularmente en Pisac, el hebreo se viene escuchando con más frecuencia en las calles. Incluso en ocasiones hay personas llevando en su cabeza el kipá o fedoras con peyet (sombreros con mechones de cabello en forma de rulo a los costados) y hasta se observan imágenes en las paredes de Rebe de Lubavitch, líder judío a lo largo del Valle Sagrado.

Pero, ¿por qué el Cusco?
Sucede que en el medio Oriente se tiene la llamada “Ruta Humus”. Esta es considerada una ruta de viajeros que incluye destinos muy populares y donde se encuentra pequeñas comunidades de sus connacionales. El Perú es uno de esos destinos. Siendo la región imperial el mayor atractivo turístico y de precios cómodos.
El politólogo internacionalista, Francisco Málaga, explica que a diferencia de un latino que suele viajar por días o semanas, estos extranjeros hacen visitas por periodos prolongados. Sobre todo jóvenes que terminaron su servicio militar obligatorio en Israel y que también quieren salir del ambiente de constante de conflicto en su país.
“Estos israelíes no migran por hambre, no migran como los peruanos cuando hay recesión, porque Israel es un país muy rico. Viajan por el gusto de conocer, de tener nuevas experiencias, de pasar desde un mes hasta un año o dos años”, detalla el especialista.
Con este respaldo financiero importante, los extranjeros deciden abrir varios negocios. E incluso el Chabad, que es un movimiento judío ortodoxo, ha instalado una sede en Pisac donde se ofrece servicios de sinagoga, alimentos kasher (dieta especial por su religión), estudios de Torá, entre otros. En el Perú, solo hay tres sedes: en Lima, Cusco y ahora en la mencionada localidad.

Competencia
El presidente de la Cámara de Comercio de Cusco, José Fernando Santoyo, refiere que en la región imperial existe mucha inversión extranjera. Se trata de visitantes de diferentes países que administran hoteles, restaurantes y agencias de viaje.
Santoyo opina que no puede hacerse una distinción de capital foráneo o internacional. “A nivel nacional hay una libertad de inversión o libertad de constitución empresarial, sea de la nacionalidad que uno sea, siempre y cuando cumpla la regulación del marco normativo nacional”, indica.
No obstante, cusqueños se quejan por la competencia desleal donde habría israelíes que “regatean” servicios, lo que podría afectar el desarrollo económico local.
¿Riesgo o falta de autoridad?
Desde la perspectiva del politólogo Málaga, la presencia de israelíes no significarían un riesgo de colonización o establecimiento de la cultura judía. Por el contrario, considera que Perú, de ser el caso, no sería siquiera una opción, tomando en cuenta que el número de estos turistas es menor a otros países como Francia donde llegan a los 500 mil o Argentina donde superan los 200 mil. Lugares donde sí hay comunidades estructuradas con incluso hospitales y colegios.
Sostiene que lo que ocurre es que los peruanos somos poco receptivos a la migración. Esto, justificado posiblemente por la resistencia que se rompió con la llegada de venezolanos. “No somos un país acostumbrado a tener presencia migratoria importante, entonces hay que entender que lo que causa el personaje, la comunidad diferente, es un poco de rechazo”, señala.
La forma mas real de generar una buena convivencia y evitar escaladas de escenarios de discriminación o xenofobia, es el control y hacer que se respeten las leyes . En esa línea, se conoció que el Comité Distrital de Seguridad Ciudadana de Pisac abordó esta problemática el último 29 de mayo.
“En nuestra localidad de Pisac últimamente se vienen registrando algunos incidentes a los cuales está muy atento el CODISEC para restringir la continuidad de más actos que perjudican la tranquilidad y seguridad de la población en general”, se lee en una publicación de la comuna, tras sostenido el encuentro.

El regidor distrital, Silvestre Quenaya, indicó que este también fue un pedido dentro del pleno del concejo último. En este se insistió en que se coordinen acciones de seguridad y orden con la Policía Nacional y, desde su punto de vista, que haya una mayor fiscalización de los negocios para verificar si cuentan con los permisos.
Igualmente, el presidente de la Cámara de Comercio de Cusco, consideró necesaria la intervención de las autoridades. “Nos interesa que se respete y cumpla el marco normativo nacional y que las autoridades también se encarguen de la fiscalización y el control, como lo hacen con cualquier empresa”, manifestó.
CIFRA
17 mil israelíes llegaban al año a Cusco antes de la pandemia, según cifras de la Cámara de Comercio.
DATO
Especialistas señalan que la mayoría de israelíes padecen trastorno de estrés postraumático, debido a los conflictos militares de su país.
DESPIECE
Israelí, judío o sionista
El término “sionista” viene utilizándose mucho dentro de las redes sociales para criticar a los israelíes que protagonizaron estos altercados con cusqueños, pero su uso sería incorrecto.
Primero hay que definir que el israelí es el ciudadano del Estado de Israel y el judío es el que practica la religión judía. El 80% de los israelíes practican la religión judía y el resto suelen ser musulmanes o cristianos.
Mientras que los sionistas son aquellos que defienden el derecho de Israel a existir como Estado nacional del pueblo judío. Por lo que su uso como un calificativo despectivo o sinónimo de peligrosos es incorrecto. Por lo tanto, las reacciones contra marcha pro Palestina son más resultado de un sentimiento por la historia de guerra entre ambos país









