El OEFA detectó graves deficiencias en el botadero de Lomo Largo, en Ica, y ordenó medidas urgentes a la municipalidad para frenar quemas, controlar accesos y recuperar la zona afectada.
El humo, los residuos expuestos y el descontrol en el manejo de basura encendieron las alarmas ambientales en la región Ica. Una reciente supervisión confirmó un escenario de riesgo que podría afectar tanto a la población como al entorno natural.
El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) identificó un alto riesgo ambiental en el botadero de Lomo Largo, ubicado en el distrito de Subtanjalla, tras detectar una serie de irregularidades en la disposición de residuos sólidos.
Durante la inspección, se constató la presencia de quemas recurrentes de basura, falta de control en el acceso al área y una inadecuada gestión de los desechos, condiciones que representan un peligro potencial para la salud pública y el ecosistema circundante.
Ante esta situación, el OEFA dispuso una medida administrativa dirigida a la Municipalidad Provincial de Ica, obligándola a ejecutar acciones inmediatas de mitigación.Entre las principales disposiciones se encuentra el cese inmediato de la quema de residuos sólidos, para lo cual se deberá implementar brigadas de vigilancia que eviten incendios en la zona.
Asimismo, se ordenó mejorar el control de acceso al botadero, restringiendo el ingreso de personas no autorizadas y garantizando que los residuos sean compactados y cubiertos adecuadamente para reducir su impacto ambiental.
Plan de recuperación
La entidad también exigió la presentación de un plan de recuperación del área degradada, que deberá incluir un cronograma de acciones concretas conforme a la normativa ambiental vigente.Este plan será clave para revertir el deterioro del botadero y evitar que continúe afectando a la población y al entorno.
El OEFA advirtió que el incumplimiento de estas disposiciones podría derivar en multas coercitivas y en el inicio de procedimientos administrativos sancionadores contra la comuna provincial.
Dato
En el Perú hay más de 2,000 botaderos municipales que generan contaminación ambiental.









