Feriantes aseguran que la medida pondría en riesgo el comercio de ropa y calzado de segundo uso.
Comerciantes de ropa y calzado de segundo uso en Tacna expresaron su preocupación por la excavación de zanjas y la instalación de un cerco en la frontera entre Perú y Chile, medida que —según advierten— podría afectar seriamente la economía de la ciudad.
Juana Anahua Maquera, presidenta de la Asociación de Comerciantes Los Delfines, señaló que esta actividad genera ingresos para miles de familias y que una restricción en el paso de mercadería podría provocar la caída del comercio local.
Según indicó, más de 10 mil personas trabajan directamente en las ferias itinerantes conocidas como “cachinas”, donde se venden productos como ropa, calzado, mochilas, carteras, artículos deportivos, lentes y perfumes.
La dirigente explicó que el impacto no solo sería para los comerciantes, ya que una gran parte de la población de Tacna depende de esta actividad económica, que se ha convertido en una alternativa ante la falta de empleo formal.
Asimismo, algunos feriantes señalaron que parte de la mercadería ingresa por rutas informales, ya sea oculta entre personas o transportada por zonas alejadas como la pampa y áreas altoandinas.
Frente a este panorama, los comerciantes evalúan reunirse para definir medidas ante lo que consideran una amenaza directa a su sustento. Además, recordaron que mientras en Perú el ingreso de ropa de segundo uso está restringido, en Chile su comercialización es permitida, lo que genera una dinámica desigual en la frontera.
Dato
La construcción de la zanja en la frontera Perú‑Chile inició el 16 de marzo de 2026, como parte del “Plan Escudo Fronterizo”.









