Jhon Leyva, quien trabajaba con cantantes como Sonia Morales y Dina Páucar, fue atacado a balazos luego de un evento musical. El empresario había denunciado amenazas y extorsiones ante la Policía Nacional.
El promotor de eventos folclóricos Jhon Leyva fue asesinado la madrugada del domingo 15 de marzo frente al local Imperial de Pro, en el distrito limeño de San Martín de Porres. El crimen ocurrió tras la culminación de un concierto, cuando la víctima se encontraba dentro de su vehículo y fue atacada por un sicario que abrió fuego en repetidas ocasiones.
Según reportes difundidos por medios locales, el ataque se registró alrededor de las cinco de la mañana. El agresor disparó más de diez veces contra el promotor, quien aún presentaba signos vitales luego del atentado. Personas que se encontraban en el lugar intentaron auxiliarlo mientras esperaban la llegada de personal de emergencia.
Leyva fue trasladado de inmediato al Hospital Sergio E. Bernales; sin embargo, los médicos confirmaron que llegó sin vida. El empresario artístico era natural de Áncash y se dedicaba a la organización de conciertos de música folclórica, trabajando con reconocidas figuras del género.

Entre los artistas con los que colaboraba se encontraban las cantantes Sonia Morales, Dina Páucar y Yarita Lizeth. Tras conocerse el crimen, Morales lamentó el incremento de la violencia en el país y pidió a las autoridades y a los candidatos presidenciales adoptar medidas firmes para garantizar la seguridad ciudadana.
Ya había denunciado antes
De acuerdo con testimonios y denuncias previas, el promotor venía siendo víctima de extorsiones desde el año 2023. Delincuentes le exigían pagos de hasta 30 mil soles por cada evento que organizaba y, en una ocasión, llegó a entregar 2,500 soles por temor a represalias contra su familia.
Las amenazas ya habían sido reportadas ante la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) de la Policía Nacional, las cuales estarían vinculadas a una organización criminal procedente de Trujillo. El asesinato de Leyva ocurre en medio de un aumento de casos de extorsión y sicariato en el país, que también han afectado a agrupaciones musicales, empresas de transporte y diversos sectores económicos.









