Contraloría advierte que la gestión de Rohel Sánchez enfrentó la temporada de lluvias con maquinaria inoperativa, sin planes de respuesta ni personal suficiente en el COER, dejando a Arequipa expuesta a la emergencia.
Las intensas lluvias que golpearon Arequipa durante la temporada 2026 pusieron a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y dejaron en evidencia la negligencia del Gobierno Regional de Arequipa. La Contraloría de la República, a través del Informe de Visita de Control N° 008-2026-OCI/5334-SVC, advirtió que la gestión del gobernador Rohel Sánchez no estaba preparada para afrontar las lluvias.
En principio, el órgano de control analizó el parque automotor de 65 unidades mecánicas disponibles bajo la Subgerencia de Equipo Mecánico de la institución. Estos vehículos tenían que estar operativos para atender las emergencias por lluvias en las ocho provincias. No obstante, más de la mitad de la maquinaria estaba inoperativa.

Sin funcionamiento
Del total de vehículos para emergencias, 32 unidades se encuentran en estado inoperativo y otras 16 unidades permanecen en reparación. Esto significa que el 74% de la flota no estaba para operar. Esto impactó directamente la capacidad de respuesta inmediata del Gobierno Regional para mitigar y prevenir los daños.
El informe detalla que las máquinas inoperativas e internadas en el almacén central del Parque Industrial de Río Seco presentan fallas graves, como motor dañado, problemas de bomba hidráulica y, en algunos casos, componentes hurtados (ejes y bomba de fuerza) que no se han logrado sustituir. Tampoco hay plazo para adquirir estas autopartes faltantes y poner en funcionamiento las unidades.
El órgano de control subraya que esta situación afectó la capacidad operativa para la atención oportuna de emergencias y brindar apoyo para trabajos en beneficio de la población, contraviniendo las normas de gestión de bienes patrimoniales que exigen optimizar su disponibilidad.

Sin planes para desastres
La segunda falla grave identificada es la carencia de planificación formal requerida por el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SINAGERD). El Gobierno Regional no cuenta con un Plan de Gestión Reactiva aprobado y vigente. Este instrumento técnico-operativo está diseñado para enfrentar situaciones de emergencia o desastre que ya han ocurrido o son inminentes.
Aunque está normado dentro del Decreto Supremo N° 060-2024-PCM, que obliga a los gobiernos regionales a contar con este plan específico para detallar acciones de preparación, respuesta y rehabilitación post-desastre, el plan existente del GRA no cumple con los lineamientos actuales.
Adicionalmente, el informe señala que la institución tampoco aprobó el Plan de Continuidad Operativa, instrumento vital para garantizar la ejecución de actividades críticas de la entidad durante una emergencia, pese a que se había iniciado su formulación antes de la temporada pluvial. Es decir, la gestión regional no tenía cómo hacerle frente a los embates de la naturaleza.


Sin personal
La tercera negligencia se centra en el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), el cual opera con un déficit crítico de personal que compromete su funcionalidad. Según el marco normativo (R.M. N° 258-2021-PCM), el COER requiere un mínimo de 15 o 16 profesionales. La verificación en campo determinó que los módulos de Operaciones y Comunicaciones solo contaban con dos personas cada uno, cuando requerían cuatro para turnos rotativos.
Durante la visita de inspección del ente de control, los módulos de Logística y Prensa fueron encontrados sin ningún personal asignado, pese a que existen funcionarios y servidores nombrados para estos cargos. Esto impidió la gestión de recursos y la comunicación efectiva durante la crisis por lluvias.
El documento, suscrito el 3 de marzo de 2026, sirve como advertencia formal a la gestión de Rohel Sánchez sobre la urgencia de subsanar las brechas en la gestión del riesgo de desastres, antes de que la temporada de lluvias genere un impacto mayor que el ya registrado. Con esto, queda claro que poco o nada se hizo en cuanto a prevención por la temporada pluvial.
Dato:
El 75% de maquinaria amarilla no está operativa para combatir cualquier tipo de emergencias.
Dato:
El Gobierno Regional no tenía planes de contingencia, pese a pronósticos de lluvias intensas.









